En el marco del complejo escenario por el enfrentamiento entre el Ejecutivo y el aún titular del BCRA, iProfesional.com accedió a los datos referidos a exportaciones e importaciones que se harán oficiales en los próximos días. Además, conozca el ranking de empresas ganadoras y perdedoras.
Con numerosos frentes de conflicto abiertos, principalmente por la pelea entre el Poder Ejecutivo y el aún titular del Banco Central, Martín Redrado, -a lo que se sumó en las últimas horas el embargo de una cuenta de la entidad- en Balcarce 14 sobran los motivos para preocuparse.
En este contexto, de acuerdo a un relevamiento oficial al que este medio tuvo acceso exclusivo, el superávit de la balanza comercial alcanzó en 2009 el segundo nivel más alto de la historia, un dato estadístico que el Gobierno, cada vez que estuvo ante escenarios complejos -crisis internacional, conflicto con el campo, etc.- se encargó de destacar.
Cómo se comportaron las importaciones
De la mano de un enorme abanico de factores, que incluyó el cierre parcial de las fronteras por parte del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno; el fuerte desplome sufrido por la industria y la caída del crédito internacional, producto de la mayor crisis económica de las últimas décadas, las importaciones realizadas por la Argentina padecieron trece meses consecutivos de variaciones negativas.
Sin embargo, dejado atrás lo peor del crac mundial, las compras realizadas al exterior por empresas locales volvieron a terreno positivo.
En este contexto, donde hay pocos argumentos para festejar, el Gobierno intentará, en los próximos días, mostrar síntomas de recuperación de la actividad económica y cierta solidez de su plan económico de la mano de los datos del comercio exterior argentino.
En efecto, según datos adelantados a iProfesional.com -que el INDEC recién dará a conocer el 22 de enero próximo- por primera vez en 13 meses, las importaciones volvieron a crecer. Además, las exportaciones registraron en diciembre la mayor tasa de variación desde septiembre del 2008.
En efecto, de acuerdo a datos oficiales, las importaciones alcanzaron los u$s3.650 millones durante el último mes del 2009, lo que implicó un alza del 5% en comparación con diciembre de 2008.
Sin embargo, este crecimiento no implica un cambio de tendencia: por el contrario, desde hace meses, las importaciones están estancadas en esos valores. Lo que tuvo lugar fue una “ilusión óptica”, ya que la base sobre la cual se compara el mes pasado –es decir, diciembre de 2008- fue el período donde se vieron con más fuerza las consecuencias de la crisis internacional.
En diálogo con este medio, Mauricio Claverí, analista de Abeceb.com, sostuvo que “de a poco, las caídas de las importaciones se transformaron en crecimiento. Sin embargo, es difícil hablar de una reversión del ciclo negativo. No podemos festejar mucho porque diciembre de 2008 había sido un mes malo. Entonces, este crecimiento hay que relativizarlo mucho”.
Balance anual
Sin embargo, esta tenue suba no alcanzó para mitigar los fuertes desplomes registrados durante los meses anteriores.
De este modo, las importaciones totales realizadas por la Argentina durante 2009 alcanzaron los u$s38.800 millones, lo que significa una fuerte caída del 32% en relación al período enero-diciembre del año anterior.
Esta contracción fue muy superior a la baja del 25% promedio de toda América latina, una contracción que, según la CEPAL, fue la más importante en casi 30 años.
Un informe del organismo explica que “ante la contracción de la actividad económica, varios países de la región aplicaron algunas medidas de contención de las importaciones, como prevención de eventuales desequilibrios en la balanza de pagos, que sin duda afectaron al comercio intrarregional”.
Y la Argentina, si fue líder en alguna materia, fue en proteccionismo. De acuerdo a un reciente relevamiento realizado por la Comisión Europea, de las 223 medidas restrictivas que perjudicaron a sus bienes en todo el mundo, 35 provenían de la administración kirchnerista, convirtiéndose en la segunda economía con más barreras de todo el mundo.
A esto se sumó un informe de la Organización Mundial del Comercio (OMC) destacó que, de las 281 medidas antidumping que se levantaron en el planeta, 23 correspondieron a la Argentina, un incremento del 130% en relación a los valores registrados hasta junio de 2008.
Sin embargo, el instrumento más utilizado fueron las licencias no automáticas, un requerimiento burocrático que es obligatorio si se quiere importar algún producto vinculado con 17 sectores productivos clave, tales como calzados, artículos del hogar, motos, indumentaria, textiles y autopartes.
Todos estos fueron factores claves que explican gran parte del desplome de las importaciones durante 2009.
Por ahora, sin cambios
Desde la Cámara de Importadores (CIRA) destacaron que lo que se vio en diciembre fue más de lo mismo, dado que el valor de las compras al exterior se ubica dentro del promedio de los últimos seis meses.
En este contexto, desde la entidad no prevén “en el corto plazo grandes subas ni fuertes caídas. Las importaciones se han amesetado”.
De este modo, habrá que esperar “hasta marzo para observar un cambio de la tendencia. Porque hasta que no se recupere el consumo y la industria no se reactive lo suficiente, vamos a continuar en los mismos valores”.
Empresas: ganadoras y perdedoras
A la hora de analizar el ranking final de importadores, se destaca la muy marcada presencia de las automotrices, las “reinas” del sector industrial, que habían comenzado como verdaderas “mendigas”.
En efecto, Volkswagen, Renault, General Motors y Ford ocupan cuatro de los cinco primeros lugares del relevamiento.
Lo destacable es que, a pesar de la recuperación de la actividad y la mayor demanda de autopartes importadas para satisfacer la demanda brasileñas de autos terminados–se calcula que una unidad que sale de una terminal argentina tiene un 70% de componentes del exterior-, todas las empresas concluyeron el año con tasas de variación negativas, siendo la más afectada Mercedes-Benz, dado que gran parte de su core es el segmento de camiones y éste fue un rubro muy castigado por la crisis.
En síntesis, el sector en su totalidad compró autos, camiones, camionetas y autopartes por u$s4.500 millones, lo que implicó un desplome del 36% con respecto al año anterior.
Por otra parte, tampoco quedaron bien paradas las compañías dedicadas al negocio de las comunicaciones vía celular. Telefónica Móviles, Telecom Personal, y AMX (nombre de Claro Argentina), importaron equipos por entre un 24 y 30% menos que en 2008.
Y todo indica que las importaciones seguirán cayendo, dado que Tierra del Fuego, al amparo del impuesto tecnológico se apresta a sustituir -en una primera etapa- el 40% de los 10 millones de celulares importados que se adquieren en la Argentina.
Cabe destacar que, dentro de los 15 primeros importadores de la Argentina, se ubicó por primera vez Procter & Gamble, con un alza del 6% e importaciones por u$s281 millones, convirtiéndose en la única empresa del listado que registró una tasa de crecimiento positiva.
Las razones están en que esta compañía, que maneja marcas líderes en el mercado como Gillette, Pampers, Pantene y Duracell, está vinculada a rubros que no sintieron tanto el impacto de la crisis, como belleza, salud, bienestar y productos para el hogar.
Exportaciones, nueva suba “engañosa”
Las exportaciones experimentaron en diciembre su segundo crecimiento consecutivo del ya finalizado 2009 y la suba interanual (15%) más elevada desde septiembre de 2008. Todas estas podrían ser razones suficientes para que en Balcarce 50 festejen en medio del “affaire Redrado”.
Sin embargo, al igual que sucede con las importaciones, esto responde a otra “ilusión óptica”.
Sucede que las ventas no levantan cabeza y en diciembre, incluso, se ubicaron por niveles inferiores a los de octubre y noviembre.
En lo que respecta al acumulado, en el 2009 el “made in Argentina” generó un ingreso de divisas de u$s55.480 millones, con una baja cercana al 20 por ciento.
Las razones de esta contracción están vinculadas con la caída mundial de la demanda de productos industriales –la industria automotriz salió bien parada pero empató el partido y no ayudó a traccionar las exportaciones al alza- y la histórica sequía, que acabó con cualquier vestigio de saldos exportables de trigo y maíz.
Si bien es una performance negativa, cabe destacar que la contracción promedio en toda América latina fue cercana al 24%, según un relevamiento de la CEPAL.
Al respecto, un informe de la entidad destaca que “no se registra una reducción similar de las exportaciones, tanto en el precio como en el volumen, desde 1937. Se trata, pues, de un récord histórico, sólo superado por la marcada desaceleración del comercio en el período inmediatamente posterior a la crisis de 1929 como consecuencia de las políticas proteccionistas aplicadas en ese entonces por los Estados Unidos y Europa”.
En diálogo con iProfesional.com, el presidente de la Cámara de Exportadores (CERA), Enrique Mantilla, coincidió al afirmar que “la Argentina estuvo entre los ´golpeados intermedios´, es decir, no estamos entre los más castigados ni entre los más beneficiados por la crisis”.
Los dueños de las exportaciones
A la hora de analizar cuáles son las empresas subidas en lo más alto del podio, se destaca que las cuatro primeras son agroexportadoras: Cargill, Bunge, Aceitera General Deheza y LDC.
Si bien su reinado no se vio amenazado en 2009, la sequía histórica y los menores precios internacionales, les generó fuertes pérdidas de ingresos. De hecho, Cargill, la compañía líder, envío alimentos al mundo por u$s2.200 millones que en 2008.
Entre las automotrices, la principal compañía fue Toyota, que con su modelo Hilux como “caballito de batalla” totalizó ventas por u$s1.116 millones, con un alza del 7 por ciento.
Sin embargo, fue Fiat la que más logró capitalizar la recuperación del mercado brasileño: con sus modelos Palio y Siena superó los u$s800 millones y logró una tasa de crecimiento del 52%, una cifra casi inédita para los grandes exportadores.
En diálogo con iProfesional.com, Osvaldo Cado, analista de Prefinex, sostuvo que “la mejora de los últimos meses de la industria estuvo explicada prácticamente por la producción automotriz. Este sector fue casi el único que tuvo un impacto en la industria, la economía y el empleo”.
El superávit goza de muy buena salud
En este contexto, el saldo de la balanza comercial en 2009 fue de u$s16.656 millones, la segunda mayor cifra de la historia, sólo superada en 2002, cuando el fin de la convertibilidad generó un derrumbe inédito de las importaciones.
Este colchón es clave en momentos en que el nerviosismo de los ahorristas por la actual situación política amenaza con trasladarse al plano cambiario, lo que generaría que el Banco Central nuevamente deba intervenir para evitar un movimiento brusco de la moneda.
Y el consenso entre los especialistas es que el superávit se va a mantener firme, a partir de una cosecha de soja muy buena y las positivas proyecciones sobre el mercado brasileño y la demanda de automóviles.
Desde Abeceb.com, Claverí sostuvo que “para 2010 proyectamos exportaciones por u$s66.000 M e importaciones por unos u$s50.000 M. Es decir que este año la Argentina volverá a gozar de un superávit comercial fuerte”.
En la misma línea, Cado sostuvo que el saldo “va a estar entre 15.000 y 16.000 millones de dólares. El colchón con el que va a contar el Gobierno va a ser muy bueno”.
Por último, para Mantilla, el escenario internacional va a ser muy positivo para la Argentina: “En plena recuperación global, vamos a seguir viendo una combinación de dólar débil y precios internacionales razonables. A esto habrá que sumarle el buen nivel de actividad esperado en Brasil, que va a continuar traccionando la industria nacional”.
Sin embargo, encendió una luz de alarma: “a partir del segundo semestre, tenemos que monitorear muy de cerca la evolución de las materias primas, dado que China podría tener un stock importante, y esto podría repercutir negativamente en los precios”.
Fuente: Juan Diego Wasilevsky - iProfesional.com