¿Comprar o vender euros?

Esta pregunta me la hacen mis amigos, gente que me cruza en la calle o hasta por mails y mensajes de texto. Yo les digo que tengan paciencia, no es momento de tomar decisiones con el euro, porque todavía hay demasiado ruido y las tendencias no son claras. Por lo tanto, a los que lo tienen les digo que no los vendan a menos que lo necesiten pero, por otro lado, que no compren. Suena casi contradictorio, pero básicamente lo que quiero decir es que no es momento de tomar decisiones definitivas sobre el tema.
Aprovechando esto, expliquemos las razones para vender y las razones para comprar Euros y, entonces, que cada uno tome la decisión que lo deje dormir mejor a la noche.
Razones para vender: El euro cotiza actualmente a 1,21 centavos de dólar. Ha bajado en los últimos 30 días más de 15 centavos. Cabe preguntarse si en términos históricos el euro está muy bajo. En el gráfico se ven los valores desde su creación y el precio de 1,21 está por arriba del promedio del valor del euro en su breve historia.
Esto quiere decir que tiene todavía una amplia posibilidad de seguir bajando y que ha estado en valores inferiores sin que eso significara ninguna crisis en particular.
La otra razón para vender es que las instituciones de Europa han demostrado lentitud, contradicciones y sobre todo incapacidad política conjunta para aminorar una crisis anunciada. La crisis de Grecia o de España, está anunciada, por lo menos, desde noviembre del año pasado cuando el término PIGS fue creado, refiriéndose a los problemas de solvencia fiscal de los países más pequeños de Europa, como Portugal, Irlanda, Grecia o España. No es sorpresa esta crisis, se veía venir y no se hizo nada al respecto.
Esta incapacidad de entender el verdadero problema, que se resume en las palabras de la Canciller Alemana, Angela Merkel, diciendo que Alemania y Francia iban a ser solidarios con los países europeos en problemas. A ver si se entiende, Grecia tiene como moneda el euro, no hay que ser solidarios con ellos. Ellos, al igual que Alemania, son Europa. Son parte de lo mismo.
Si un estado de los EE.UU. tiene problemas financieros, no se solidariza el gobierno federal, tiene que resolver el problema, porque es parte de los Estado Unidos. Ese el problema, Europa todavía no tiene la plena conciencia de que es una unidad y todos los países que son del euro son una sola integridad.
Estas contradicciones hacen que al mismo tiempo se estén realizando ajustes en economías en recesión y sin perspectivas de sectores privados dinámicos que compensen esa baja en el gasto del estado. Si no hay empuje privado, un ajuste del estado sólo lleva a más recesión, menor recaudación y mayor déficit fiscal, no por aumento del gasto, sino por caída en los ingresos.
Como estos ajustes solidarios, no logran tampoco grandes apoyos políticos, es muy probable que los disturbios sociales continúen y que los resultados electorales en todos los países los terminen ganando aquellos que están contra estos planes, poniendo en peligro la integridad política del euro.
Por, al menos, estas dos razones, habría que vender los euros, porque es probable que continúe bajando.
¿Porque hay que comprar?. La economía del euro representa actualmente el 15,6% de la economía mundial. La Comunidad Económica Europea es cercana al 25%, pero muchos de los países no están en la zona del Euro, como por ejemplo Gran Bretaña. De ese 15,6% Alemania, Francia y Holanda representan casi el 55% y si sumamos a Italia es el 70% del total.
Es decir, la crisis económica actualmente no afecta fuertemente a este 70%. Es más, las proyecciones económicas de crecimiento para este año, le dan cercana al 1,5% a estos países. En otras palabras, no están en un proceso recesivo, sino de crecimiento, lento, pero sostenido.
Es más, a los nuevos valores del euro, la industria alemana, francesa o italiana han ganado un 12% de competitividad en muy poco tiempo, dándole mayor fortaleza a esta recuperación.
Si estas economías, que son el corazón del euro crecen, y se fortalecen, también lo hará su moneda. Por lo tanto el euro, disminuyendo el ruido político, debería fortalecerse al ritmo de sus principales economías. Por otro lado, como la crisis financiera está confinada a la zona del euro y, se nota más en el sector financiero que en el real, no ha afectado la reactivación mundial, de la cual también se benefician estos mismos países.
Entonces, ¿vendo o compro? Hay razones para hacer ambas cosas. En el mediano plazo el euro, la moneda de Alemania y Francia va a ser más fuerte. El déficit comercial externo de los EE.UU. le da una tendencia al dólar a mantenerse depreciado. Pero en el corto plazo, el euro puede ser víctima de su juventud y de la inexperiencia de las instituciones europeas para enfrentar esta crisis.

¿Comprar o vender Euros…?

Esta pregunta me la hacen mis amigos, gente que me cruza en la calle o hasta por mails y mensajes de texto. Yo les digo que tengan paciencia, no es momento de tomar decisiones con el euro, porque todavía hay demasiado ruido y las tendencias no son claras. Por lo tanto, a los que lo tienen les digo que no los vendan a menos que lo necesiten pero, por otro lado, que no compren. Suena casi contradictorio, pero básicamente lo que quiero decir es que no es momento de tomar decisiones definitivas sobre el tema.

Aprovechando esto, expliquemos las razones para vender y las razones para comprar Euros y, entonces, que cada uno tome la decisión que lo deje dormir mejor a la noche.

Razones para vender euros: El euro cotiza actualmente a 1,21 centavos de dólar. Ha bajado en los últimos 30 días más de 15 centavos. Cabe preguntarse si en términos históricos el euro está muy bajo. En el gráfico se ven los valores desde su creación y el precio de 1,21 está por arriba del promedio del valor del euro en su breve historia.

Esto quiere decir que tiene todavía una amplia posibilidad de seguir bajando y que ha estado en valores inferiores sin que eso significara ninguna crisis en particular.

La otra razón para vender es que las instituciones de Europa han demostrado lentitud, contradicciones y sobre todo incapacidad política conjunta para aminorar una crisis anunciada. La crisis de Grecia o de España, está anunciada, por lo menos, desde noviembre del año pasado cuando el término PIGS fue creado, refiriéndose a los problemas de solvencia fiscal de los países más pequeños de Europa, como Portugal, Irlanda, Grecia o España. No es sorpresa esta crisis, se veía venir y no se hizo nada al respecto.

Esta incapacidad de entender el verdadero problema, que se resume en las palabras de la Canciller Alemana, Angela Merkel, diciendo que Alemania y Francia iban a ser solidarios con los países europeos en problemas. A ver si se entiende, Grecia tiene como moneda el euro, no hay que ser solidarios con ellos. Ellos, al igual que Alemania, son Europa. Son parte de lo mismo.

Si un estado de los EE.UU. tiene problemas financieros, no se solidariza el gobierno federal, tiene que resolver el problema, porque es parte de los Estado Unidos. Ese el problema, Europa todavía no tiene la plena conciencia de que es una unidad y todos los países que son del euro son una sola integridad.

Estas contradicciones hacen que al mismo tiempo se estén realizando ajustes en economías en recesión y sin perspectivas de sectores privados dinámicos que compensen esa baja en el gasto del estado. Si no hay empuje privado, un ajuste del estado sólo lleva a más recesión, menor recaudación y mayor déficit fiscal, no por aumento del gasto, sino por caída en los ingresos.

Como estos ajustes solidarios, no logran tampoco grandes apoyos políticos, es muy probable que los disturbios sociales continúen y que los resultados electorales en todos los países los terminen ganando aquellos que están contra estos planes, poniendo en peligro la integridad política del euro.

Por, al menos, estas dos razones, habría que vender los euros, porque es probable que continúe bajando.

¿Porque hay que comprar euros?. La economía del euro representa actualmente el 15,6% de la economía mundial. La Comunidad Económica Europea es cercana al 25%, pero muchos de los países no están en la zona del Euro, como por ejemplo Gran Bretaña. De ese 15,6% Alemania, Francia y Holanda representan casi el 55% y si sumamos a Italia es el 70% del total.

Es decir, la crisis económica actualmente no afecta fuertemente a este 70%. Es más, las proyecciones económicas de crecimiento para este año, le dan cercana al 1,5% a estos países. En otras palabras, no están en un proceso recesivo, sino de crecimiento, lento, pero sostenido.

Es más, a los nuevos valores del euro, la industria alemana, francesa o italiana han ganado un 12% de competitividad en muy poco tiempo, dándole mayor fortaleza a esta recuperación.

Si estas economías, que son el corazón del euro crecen, y se fortalecen, también lo hará su moneda. Por lo tanto el euro, disminuyendo el ruido político, debería fortalecerse al ritmo de sus principales economías. Por otro lado, como la crisis financiera está confinada a la zona del euro y, se nota más en el sector financiero que en el real, no ha afectado la reactivación mundial, de la cual también se benefician estos mismos países.

Entonces, ¿vendo o compro? Hay razones para hacer ambas cosas. En el mediano plazo el euro, la moneda de Alemania y Francia va a ser más fuerte. El déficit comercial externo de los EE.UU. le da una tendencia al dólar a mantenerse depreciado. Pero en el corto plazo, el euro puede ser víctima de su juventud y de la inexperiencia de las instituciones europeas para enfrentar esta crisis.

Fuente: cronista.com

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Inminente baja del impuesto a Ganancias le costará al Estado $ 3.200 millones

La Presidenta podría autorizar la rebaja impositiva antes de su viaje Canadá, el lunes. La medida será retroactiva a principios de año y beneficiaría a 600 mil trabajadores.
El Gobierno ultima por estas horas los detalles finales de uno de los anuncios más esperados del año en materia tributaria: la rebaja del impuesto a las Ganancias. Según pudo confirmar El Cronista, la decisión cuenta con el aval de la Rosada y sería dada a conocer en breve.
Trascendió que la suba del mínimo no imponible para pagar este tributo será en torno al 25%, lo que significaría que alrededor de 600 mil trabajadores dejarán de abonar el impuesto. En tanto que otros 550.000 empleados verían reducida la carga impositiva sobre sus salarios.
En términos políticos, con la jugada el Gobierno apunta a congraciarse con la clase media y sellar su pacto con la CGT de Hugo Moyano, que viene bregando por la medida y a cambio promete contener los reclamos salariales en ciernes.
En el plano económico, en el Ejecutivo sacan números: la medida tendrá un impacto fiscal de alrededor de $ 3.200 millones, dado que será retroactiva a principios de año.
Pero desde los pasillos oficiales aseguran que esta merma será compensada por un mayor nivel de actividad, a partir del efecto que generará, al incrementar el salario de bolsillo (erosionado por la inflación) y por lo tanto apuntalará también el consumo de la población.
La única preocupación es que con una economía altamente cebada desde el Estado, los recursos terminen por alimentar la espiral inflacionaria.
La mejora en la recaudación fiscal de mayo (aumentó 44% interanual y fue récord histórico) terminó de convencer al Gobierno de dar luz verde con la rebaja de Ganancias. También ayudaron los números sobre la marcha del nivel de actividad. El viernes el Indec dará a conocer que el PIB del primer trimestre creció alrededor del 5,5% anual, lo que anticipa para los próximos meses ingresos en alza en tributos clave como el IVA y el impuesto al cheque.
La rebaja de Ganancias podría ser anunciada antes del lunes próximo, cuando la presidenta Cristina Fernández iniciará una gira que la llevará a las ciudades de Vancouver y Toronto, en Canadá, para participar del Congreso Sindical Internacional y la Cumbre del Grupo de los 20, respectivamente. Anoche el titular de la AFIP, Ricardo Etchegaray, estuvo reunido con la mandataria analizando este tema y el fallo de la Corte Suprema que prohibió a la AFIP ejecutar a deudores sin sentencia firme.
“En un año donde es más palpable la puja entre salarios e inflación, vuelve a tomar relevancia el impacto del impuesto a las Ganancias sobre los sueldos. En la medida que por el no ajuste de las deducciones, el impuesto puede comerse hasta 5 puntos del ajuste salarial nominal del año, con lo que la suba del 25% que teóricamente empataría al IPC termina en una pérdida de salario real”, advirtió la consultora M&S en su último informe semanal.
Una suba del mínimo no imponible de Ganancias en torno al 25% elevará el límite a partir del cual se paga este tributo de $ 4.015 a $ 5.100 en el caso de los trabajadores solteros y de $ 5.554 a $ 6.850 para los casados con dos hijos.
Fuente: cronista.com

La Presidenta podría autorizar la rebaja impositiva antes de su viaje Canadá, el lunes. La medida será retroactiva a principios de año y beneficiaría a 600 mil trabajadores.

El Gobierno ultima por estas horas los detalles finales de uno de los anuncios más esperados del año en materia tributaria: la rebaja del impuesto a las Ganancias. Según pudo confirmar El Cronista, la decisión cuenta con el aval de la Rosada y sería dada a conocer en breve.

Trascendió que la suba del mínimo no imponible para pagar este tributo será en torno al 25%, lo que significaría que alrededor de 600 mil trabajadores dejarán de abonar el impuesto. En tanto que otros 550.000 empleados verían reducida la carga impositiva sobre sus salarios.

En términos políticos, con la jugada el Gobierno apunta a congraciarse con la clase media y sellar su pacto con la CGT de Hugo Moyano, que viene bregando por la medida y a cambio promete contener los reclamos salariales en ciernes.

En el plano económico, en el Ejecutivo sacan números: la medida tendrá un impacto fiscal de alrededor de $ 3.200 millones, dado que será retroactiva a principios de año.

Pero desde los pasillos oficiales aseguran que esta merma será compensada por un mayor nivel de actividad, a partir del efecto que generará, al incrementar el salario de bolsillo (erosionado por la inflación) y por lo tanto apuntalará también el consumo de la población.

La única preocupación es que con una economía altamente cebada desde el Estado, los recursos terminen por alimentar la espiral inflacionaria.

La mejora en la recaudación fiscal de mayo (aumentó 44% interanual y fue récord histórico) terminó de convencer al Gobierno de dar luz verde con la rebaja de Ganancias. También ayudaron los números sobre la marcha del nivel de actividad. El viernes el Indec dará a conocer que el PIB del primer trimestre creció alrededor del 5,5% anual, lo que anticipa para los próximos meses ingresos en alza en tributos clave como el IVA y el impuesto al cheque.

La rebaja de Ganancias podría ser anunciada antes del lunes próximo, cuando la presidenta Cristina Fernández iniciará una gira que la llevará a las ciudades de Vancouver y Toronto, en Canadá, para participar del Congreso Sindical Internacional y la Cumbre del Grupo de los 20, respectivamente. Anoche el titular de la AFIP, Ricardo Etchegaray, estuvo reunido con la mandataria analizando este tema y el fallo de la Corte Suprema que prohibió a la AFIP ejecutar a deudores sin sentencia firme.

“En un año donde es más palpable la puja entre salarios e inflación, vuelve a tomar relevancia el impacto del impuesto a las Ganancias sobre los sueldos. En la medida que por el no ajuste de las deducciones, el impuesto puede comerse hasta 5 puntos del ajuste salarial nominal del año, con lo que la suba del 25% que teóricamente empataría al IPC termina en una pérdida de salario real”, advirtió la consultora M&S en su último informe semanal.

Una suba del mínimo no imponible de Ganancias en torno al 25% elevará el límite a partir del cual se paga este tributo de $ 4.015 a $ 5.100 en el caso de los trabajadores solteros y de $ 5.554 a $ 6.850 para los casados con dos hijos.

Fuente: cronista.com

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Cómo defienden sus mercados las economías de la región

La necesidad de los países de protegerse del impacto de la crisis financiera global reavivó un viejo debate: proteccionismo versus libre mercado. Mientras Chile, México y Perú lideran el ránking de apertura económica regional, Brasil y la UE se quejan por las restricciones al comercio impuestas por la Argentina. La avalancha importadora china: un test para el futuro del Mercosur.
Abrir o cerrar el paraguas. Protegerse o dejar que la lluvia de importaciones bañe al país. Luego de que las medidas proteccionistas se hicieran sentir como una forma de contener el impacto de la crisis financiera sobre las economías del globo, los países, un poco más confiados, comenzaron a disminuirlas. Enseguida, las alzas arancelarias, barreras, derechos antidumping y licencias de importación quedaron atrás en aras de apostar por el intercambio comercial.
En este panorama, América Latina sorprendió al mundo por su bajo nivel de restricciones al comercio. Para la Comisión Económica de América Latina y el Caribe (Cepal), “al contrario de las naciones industrializadas que adoptaron medidas proteccionistas”, la región apostó por “diversas acciones para favorecer el intercambio”. Promover las exportaciones y facilitar los intercambios de bienes y servicios fueron las principales señales de apertura.
No obstante, los recientes enfrentamientos entre la Argentina y Brasil -que perjudican las relaciones comerciales de los dos principales socios del Mercosur- despiertan al proteccionismo de su letargo. La tensión bilateral detonó a principios de 2009, cuando el presidente brasileño Luiz Lula Da Silva criticó el proteccionismo económico utilizado por algunos países para enfrentar la crisis. Entre ellos estaba la Argentina. Por su parte, Cristina Kirchner justificó las medidas arancelarias tomadas para resguardar la industria, sin dejar de mencionar que Brasil también protege. Ya en ese entonces, los empresarios brasileños denunciaban que la Aduana local se resistía a liberar las licencias de importación para sus productos.
En el marco de este enfrentamiento, desde la secretaría de Comercio de Guillermo Moreno se impartió una nueva orden: a partir del 1 de junio, los productos que ingresan al país deben tener el visto bueno de ese organismo, requisito que se suma a la autorización del Instituto Nacional de Alimentos (INAL).
Por las trabas de alimentos, a las críticas brasileñas se sumaron las de la Unión Europea. Raúl Ochoa, ex subsecretario de Comercio Internacional, considera que el segundo período de la gestión K se destaca por un mayor proteccionismo. “No es tanto una diferencia de escala con la Argentina, sino la capacidad de la industria brasileña para obtener condiciones de financiamiento de mediano y largo plazo, que en la Argentina son vedados”, dice.
El gobierno argentino también impone restricciones al comercio con China, una economía competitiva por su escala y mano de obra barata. Además de aplicar barreras no arancelarias al país del sudeste asiático, se utilizan acciones de dumping, que Ochoa califica como “prácticas desleales de comercio”. Con licencias no automáticas, Brasil abre su paraguas ante la lluvia exportadora china. “La única protección que coloca es contra productos asiáticos que puedan tener un indicio de subvalorización”, dice Gustavo Segré, CEO de Center Group Argentina y Brasil.
Segré define a Brasil como proteccionista moderado, ya que “utiliza el proteccionismo como factor de negociación cuando otro país protege”.
Apertura regional
Gustavo Michelín-Salomón, economista uruguayo, asegura que el “regionalismo abierto” ha funcionado de manera óptima en los últimos años. “Se incentivó el comercio regional y se mantuvo un buen nivel de apertura al resto del mundo”, añade. Contrariamente, Emir Sader, secretario Ejecutivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (Clacso), opina que “la crisis demostró que el proteccionismo beneficia”. Y destaca: “Países como México, Colombia, Perú, han pagado un precio mucho mayor en la crisis que Brasil, Ecuador, Bolivia, Argentina y Uruguay”.
Como consecuencia de la apertura regional, muchos países han podido ostentar un desarrollo sostenido en el tiempo. Entre ellos se destaca Chile, que abandonó el proteccionismo a fines de los “70. “La apertura de la economía ha permitido crear una gran cantidad de industrias de exportación y atraer inversión extranjera directa”, asevera Francisco Garcés, director del Centro de Economía Internacional de Libertad y Desarrollo. Del mismo modo, el abandono del proteccionismo atrajo empresas extranjeras que lograron recapitalizar la industria, la minería y el sector agrícola, antes pertenecientes a la esfera estatal. “Chile es un caso triste: era de los países menos desiguales y ha pasado a ser, bajo continuadas políticas neoliberales, uno de los más desiguales”, difiere Sader.
Las huellas del camino chileno las sigue Perú, pues en los últimos años abrió cada vez más su economía. Los resultados fueron positivos. Según datos de la consultora abeceb.com, en 2001 Perú importaba por u$s 11.700 millones, mientras que en 2009 lo hizo por u$s 24.900 millones. En el mismo período, las exportaciones evolucionaron en escalas similares. Su economía creció de forma consecuente, y proyecta un PBI real de 5,5% para 2012.
México es otra de las naciones donde se apuesta por el libre comercio. Fue el primer país de la región en firmar un tratado de libre comercio con los EE.UU. y, junto con Canadá, los tres estados mantienen cuentas de comercio totalmente liberalizadas a través del Nafta. “Con esos países tiene un régimen de tarifas bajas y liberales, pero México redujo de forma sistemática las tarifas que aplica a los países que no son miembros del Nafta”, sostiene Raúl Feliz, profesor del Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE), de México. Hoy día, rondan el 5%.
Como resultante de su pequeño tamaño, la economía uruguaya es una de las más abiertas de la región. Al ser miembro del Mercosur, la mayoría de sus industrias se rige por el Arancel Externo Común (AEC) de la unión aduanera, con aranceles que median el 15%. Hace pocos días, el país gobernado por José Pepe Mujica protagonizó un conflicto con la Argentina, que si bien no tuvo gran repercusión, pone en evidencia la agenda comercial de la nación rioplatense. La presidenta argentina se quejó ante Mujica por una restricción de compras de pollos albicelestes. En realidad, Uruguay no restringió las exportaciones argentinas, sino que demostró renovada preferencia por los pollos brasileños. “Se acordó levantar parcialmente la barrera sanitaria para la importación de pollos, donde hay una enfermedad de la que Uruguay trata de protegerse. La apertura resultó conveniente”, aclara Michelín-Salomón.
Proteccionismo ideológico
Con una doctrina menos favorable hacia la apertura de los mercados, los países miembros de la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA) subieron o introdujeron nuevos aranceles con la crisis financiera. El más destacado del grupo es Venezuela. En el territorio gobernado por Hugo Chávez, una de las industrias más protegidas es la agroalimenticia. “Se trata de imponer lo que se ha denominado como seguridad alimentaria: depender un poco menos de la importación de alimentos”, dice Maikel Bello, economista senior de Ecoanalítica.
Pero las acciones que imparte el gobierno venezolano resultan contradictorias. Entre 2006 y 2009, la apreciación del bolívar llevó a los sectores exportadores a rivalizar contra bienes importados, y perdieron competitividad. Pero luego, la caída del precio del petróleo hizo que las importaciones disminuyeran. Y a este hecho coyuntural se le sumó una vorágine proteccionista con tintes ideológicos.
“Es un proteccionismo muy sui generis, donde está el tema de las relaciones políticas entre los jefes de estado y los distintos esquemas que promueven. Países como Colombia, Perú y México se vieron afectados”, sostiene el economista venezolano.
Dentro de la discusión de si los países se identifican más con el proteccionismo o el libre mercado, el Mercosur se presenta como un desafío para los próximos años. Hace poco, las palabras del candidato presidencial brasileño, José Serra, sellaron una postura definida. No sólo dijo que el Mercosur “es una farsa” y “una barrera” para que Brasil firme acuerdos comerciales con otros países, sino que además pidió flexibilizar la unión aduanera y que se convierta en una zona de libre comercio. “El Mercosur es un ancla para Brasil. Hay muchos países que están interesados en operar con Brasil pero no necesariamente con el bloque”, admite Segré.
Para Ochoa, la unión aduanera tiene “un test a corto plazo”: el relanzamiento de las negociaciones con la UE. Es evidente que ambos bloques comerciales se necesitan. La crisis interna de los países europeos exige atraer más comercio e inversiones, a la vez que el Mercosur se puede beneficiar de las eficiencias tecnológicas europeas. “Enfrentar el fenómeno comercial chino es mejor con una alianza estratégica que separados. Pero si fracasa esta negociación, de una u otra manera, lo advertido por Serra se transformará en realidad”, arriesga. Las frustradas negociaciones entre la UE y la Comunidad Andina (CAN) y los consecuentes arreglos bilaterales son claros antecedentes. Si el Mercosur cambia su forma, ¿qué pasará entre los “buenos vecinos” de Argentina y Brasil? El avance de estas negociaciones trazará, a su tiempo, el futuro derrotero de las relaciones comerciales de la región.
Fuente: cronista.com

La necesidad de los países de protegerse del impacto de la crisis financiera global reavivó un viejo debate: proteccionismo versus libre mercado. Mientras Chile, México y Perú lideran el ránking de apertura económica regional, Brasil y la UE se quejan por las restricciones al comercio impuestas por la Argentina. La avalancha importadora china: un test para el futuro del Mercosur.

Abrir o cerrar el paraguas. Protegerse o dejar que la lluvia de importaciones bañe al país. Luego de que las medidas proteccionistas se hicieran sentir como una forma de contener el impacto de la crisis financiera sobre las economías del globo, los países, un poco más confiados, comenzaron a disminuirlas. Enseguida, las alzas arancelarias, barreras, derechos antidumping y licencias de importación quedaron atrás en aras de apostar por el intercambio comercial.

En este panorama, América Latina sorprendió al mundo por su bajo nivel de restricciones al comercio. Para la Comisión Económica de América Latina y el Caribe (Cepal), “al contrario de las naciones industrializadas que adoptaron medidas proteccionistas”, la región apostó por “diversas acciones para favorecer el intercambio”. Promover las exportaciones y facilitar los intercambios de bienes y servicios fueron las principales señales de apertura.

No obstante, los recientes enfrentamientos entre la Argentina y Brasil -que perjudican las relaciones comerciales de los dos principales socios del Mercosur- despiertan al proteccionismo de su letargo. La tensión bilateral detonó a principios de 2009, cuando el presidente brasileño Luiz Lula Da Silva criticó el proteccionismo económico utilizado por algunos países para enfrentar la crisis. Entre ellos estaba la Argentina. Por su parte, Cristina Kirchner justificó las medidas arancelarias tomadas para resguardar la industria, sin dejar de mencionar que Brasil también protege. Ya en ese entonces, los empresarios brasileños denunciaban que la Aduana local se resistía a liberar las licencias de importación para sus productos.

En el marco de este enfrentamiento, desde la secretaría de Comercio de Guillermo Moreno se impartió una nueva orden: a partir del 1 de junio, los productos que ingresan al país deben tener el visto bueno de ese organismo, requisito que se suma a la autorización del Instituto Nacional de Alimentos (INAL).

Por las trabas de alimentos, a las críticas brasileñas se sumaron las de la Unión Europea. Raúl Ochoa, ex subsecretario de Comercio Internacional, considera que el segundo período de la gestión K se destaca por un mayor proteccionismo. “No es tanto una diferencia de escala con la Argentina, sino la capacidad de la industria brasileña para obtener condiciones de financiamiento de mediano y largo plazo, que en la Argentina son vedados”, dice.

El gobierno argentino también impone restricciones al comercio con China, una economía competitiva por su escala y mano de obra barata. Además de aplicar barreras no arancelarias al país del sudeste asiático, se utilizan acciones de dumping, que Ochoa califica como “prácticas desleales de comercio”. Con licencias no automáticas, Brasil abre su paraguas ante la lluvia exportadora china. “La única protección que coloca es contra productos asiáticos que puedan tener un indicio de subvalorización”, dice Gustavo Segré, CEO de Center Group Argentina y Brasil.

Segré define a Brasil como proteccionista moderado, ya que “utiliza el proteccionismo como factor de negociación cuando otro país protege”.

Apertura regional

Gustavo Michelín-Salomón, economista uruguayo, asegura que el “regionalismo abierto” ha funcionado de manera óptima en los últimos años. “Se incentivó el comercio regional y se mantuvo un buen nivel de apertura al resto del mundo”, añade. Contrariamente, Emir Sader, secretario Ejecutivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (Clacso), opina que “la crisis demostró que el proteccionismo beneficia”. Y destaca: “Países como México, Colombia, Perú, han pagado un precio mucho mayor en la crisis que Brasil, Ecuador, Bolivia, Argentina y Uruguay”.

Como consecuencia de la apertura regional, muchos países han podido ostentar un desarrollo sostenido en el tiempo. Entre ellos se destaca Chile, que abandonó el proteccionismo a fines de los “70. “La apertura de la economía ha permitido crear una gran cantidad de industrias de exportación y atraer inversión extranjera directa”, asevera Francisco Garcés, director del Centro de Economía Internacional de Libertad y Desarrollo. Del mismo modo, el abandono del proteccionismo atrajo empresas extranjeras que lograron recapitalizar la industria, la minería y el sector agrícola, antes pertenecientes a la esfera estatal. “Chile es un caso triste: era de los países menos desiguales y ha pasado a ser, bajo continuadas políticas neoliberales, uno de los más desiguales”, difiere Sader.

Las huellas del camino chileno las sigue Perú, pues en los últimos años abrió cada vez más su economía. Los resultados fueron positivos. Según datos de la consultora abeceb.com, en 2001 Perú importaba por u$s 11.700 millones, mientras que en 2009 lo hizo por u$s 24.900 millones. En el mismo período, las exportaciones evolucionaron en escalas similares. Su economía creció de forma consecuente, y proyecta un PBI real de 5,5% para 2012.

México es otra de las naciones donde se apuesta por el libre comercio. Fue el primer país de la región en firmar un tratado de libre comercio con los EE.UU. y, junto con Canadá, los tres estados mantienen cuentas de comercio totalmente liberalizadas a través del Nafta. “Con esos países tiene un régimen de tarifas bajas y liberales, pero México redujo de forma sistemática las tarifas que aplica a los países que no son miembros del Nafta”, sostiene Raúl Feliz, profesor del Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE), de México. Hoy día, rondan el 5%.

Como resultante de su pequeño tamaño, la economía uruguaya es una de las más abiertas de la región. Al ser miembro del Mercosur, la mayoría de sus industrias se rige por el Arancel Externo Común (AEC) de la unión aduanera, con aranceles que median el 15%. Hace pocos días, el país gobernado por José Pepe Mujica protagonizó un conflicto con la Argentina, que si bien no tuvo gran repercusión, pone en evidencia la agenda comercial de la nación rioplatense. La presidenta argentina se quejó ante Mujica por una restricción de compras de pollos albicelestes. En realidad, Uruguay no restringió las exportaciones argentinas, sino que demostró renovada preferencia por los pollos brasileños. “Se acordó levantar parcialmente la barrera sanitaria para la importación de pollos, donde hay una enfermedad de la que Uruguay trata de protegerse. La apertura resultó conveniente”, aclara Michelín-Salomón.

Proteccionismo ideológico

Con una doctrina menos favorable hacia la apertura de los mercados, los países miembros de la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA) subieron o introdujeron nuevos aranceles con la crisis financiera. El más destacado del grupo es Venezuela. En el territorio gobernado por Hugo Chávez, una de las industrias más protegidas es la agroalimenticia. “Se trata de imponer lo que se ha denominado como seguridad alimentaria: depender un poco menos de la importación de alimentos”, dice Maikel Bello, economista senior de Ecoanalítica.

Pero las acciones que imparte el gobierno venezolano resultan contradictorias. Entre 2006 y 2009, la apreciación del bolívar llevó a los sectores exportadores a rivalizar contra bienes importados, y perdieron competitividad. Pero luego, la caída del precio del petróleo hizo que las importaciones disminuyeran. Y a este hecho coyuntural se le sumó una vorágine proteccionista con tintes ideológicos.

“Es un proteccionismo muy sui generis, donde está el tema de las relaciones políticas entre los jefes de estado y los distintos esquemas que promueven. Países como Colombia, Perú y México se vieron afectados”, sostiene el economista venezolano.

Dentro de la discusión de si los países se identifican más con el proteccionismo o el libre mercado, el Mercosur se presenta como un desafío para los próximos años. Hace poco, las palabras del candidato presidencial brasileño, José Serra, sellaron una postura definida. No sólo dijo que el Mercosur “es una farsa” y “una barrera” para que Brasil firme acuerdos comerciales con otros países, sino que además pidió flexibilizar la unión aduanera y que se convierta en una zona de libre comercio. “El Mercosur es un ancla para Brasil. Hay muchos países que están interesados en operar con Brasil pero no necesariamente con el bloque”, admite Segré.

Para Ochoa, la unión aduanera tiene “un test a corto plazo”: el relanzamiento de las negociaciones con la UE. Es evidente que ambos bloques comerciales se necesitan. La crisis interna de los países europeos exige atraer más comercio e inversiones, a la vez que el Mercosur se puede beneficiar de las eficiencias tecnológicas europeas. “Enfrentar el fenómeno comercial chino es mejor con una alianza estratégica que separados. Pero si fracasa esta negociación, de una u otra manera, lo advertido por Serra se transformará en realidad”, arriesga. Las frustradas negociaciones entre la UE y la Comunidad Andina (CAN) y los consecuentes arreglos bilaterales son claros antecedentes. Si el Mercosur cambia su forma, ¿qué pasará entre los “buenos vecinos” de Argentina y Brasil? El avance de estas negociaciones trazará, a su tiempo, el futuro derrotero de las relaciones comerciales de la región.

Fuente: cronista.com

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Destacan que los bonos provinciales en dólares ofrecen rendimientos del 15%

Estas emisiones pagan tasas muy superiores a las de los títulos del Gobierno nacional, con garantías que son bien recibidas por los inversores. Son varias las jurisdicciones que están a punto de emitir nuevas series tanto en moneda nacional como extranjera

El cierre del canje de deuda impulsado por el Gobierno nacional hace suponer que se develarán numerosas incógnitas, entre las que se destacan:

El porcentaje final de adhesión

La continuidad de los litigios entablados por los bonistas que no se sumaron a la propuesta realizada cinco años atrás

La situación de los fondos embargados por el juez Griessa en los Tribunales de Nueva York

La tasa de interés del Global 2017

Pero también es de vital importancia para el futuro financiero de varias de las principales provincias argentinas, que esperan ansiosas esta definición para realizar sus propias emisiones de deuda. 

Colocaciones que están en lista de espera
Hasta hace una semana varias provincias tenían en carpeta el lanzamiento de nuevas colocaciones por cerca de u$s2.000 millones. Pero la prórroga del vencimiento del canje y la incertidumbre reinante en los mercados, a nivel global, las hicieron desistir de sus propósitos. 

Las más afectadas fueron Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba. 

Mientras que la primera intenta emitir u$s500 millones, la sgunda prepara una emisión por aproximadamente u$s1.000 millones y la tercera planea colocar u$s526 millones. 

La estrategia del ministro de Economía bonaerense, Alejandro Arlía, era salir al mercado a mediados de mayo, inmediatamente después de que el Gobierno nacional colocara el Global 2017. 

Pero ante el agravimento de la crisis griega debió frenar la operación. Su intención es tratar de colocar deuda al 12,5%, un rendimiento que en la actualidad suena como muy bajo para las pretenciones de los potenciales inversores. 

El lanzamiento por u$s500 millones que aspira a recaudar Santa Fe, estaría listo en unos 60 días, aunque es intención de las autoridades de la provincia distribuirlo en varios tramos. 

De alguna manera, esta colocación es la respuesta del Ejecutivo provincial ante la negativa de la legislatura de aprobar una reforma tributaria que habría permitido incrementar sus recursos para cubrir el abultado bache en las cuentas públicas. 

El ministro de Gobierno y Reforma del Estado, Antonio Bonfatti, manifestó que el proyecto del Ejecutivo provincial “es emitir títulos públicos para ser rescatados en 15 o 20 años que cotizarán en bolsa y que permita financiar obras que perdurarán en el tiempo”.

En el caso de la provincia mediterránea, que se vio favorecida por la refinanciación de las deudas con la Nación, la intención es colocar en el exterior títulos denominados Boncor 2017. 

Si bien inicialmente el monto a emitir era de u$s350 millones, ante la mayor holgura financiera proveniente de dicha refinanciación, prefirieron esperar y salir con una propuesta mayor, posiblemente en julio, según afirmó el ministro de Finanzas, Ángel Elettore. 

El economista de la Fundación Mediterránea (IERAL) , Marcelo Capello, consideró que “la versión más probable es que parte del Boncor se use para pagar vencimientos de deuda o como un resguardo hacia años futuros”.

“Sería como un margen de cobertura ante la posibilidad de emitir deuda para pagar otra”, agregó. 

El fideicomiso de Chubut
Otra provincia que busca obtener fondos frescos es Chubut, ya que lanzó local e internacionalmente su primer fideicomiso financiero por el 50% de un programa global que totaliza u$s300 millones. 

Según un informe de Delphos Investment, “la provincia cederá al fideicomiso sus derechos sobre las regalías de gas y petróleo a ser pagadas por Pan American Energy (PAE)”. 

“El instrumento se prolongará por diez años y abonará en forma trimestral intereses y capital, a ser efectuados con el flujo que provenga de las regalías abonadas por PAE”, agregó el mismo reporte. 

Las condiciones de emisión estipulan que el fideicomiso devengará un interés en dólares de 7,75% anual. Las ofertas se recibirán a fines de mes. 

Para Moody´s el mismo podría cubrir los servicios de capital e intereses de forma completa aún si se registrara una caída combinada de 50% en la producción de PAE y de 60% en los precios de boca de pozo durante toda la vida útil del mismo.

“Teniendo en cuenta los rendimientos actuales de otros activos financieros, entendemos que el “VDF A” podría suscribirse a la par o levemente bajo la par, con una tasa interna de retorno inferior al 8% anual”, concluyó el informe de Delphos.

Pero no son las únicas
Dieciocho jurisdicciones saldrán en poco tiempo a la búsqueda de fondos a través de la colocación de fideicomisos financieros para avanzar en el Plan Federal de Viviendas, que impulsado por el Gobierno, construirá cerca de 300.000 casas en todo el país. 

En la primera fila y esperando la luz verde se ubica la provincia de Chaco. El monto en cuestión será de 280 millones de pesos y todo lo referente a la operación ya fue cursado a la Bolsa de Comercio para su aprobación. 

El plazo de esta emisión es de quince años y estará respaldado con las cobranzas de los créditos que otorga el Instituto Provincial de la Vivienda (IPV). 

En todas estas operaciones, el organizador y fiduciario será Nación Fideicomisos y los fiduciantes son los IPV de cada jurisdicción. 

¿Cuánto rinden los bonos hoy?
Las emisiones provinciales de deuda presentan rendimientos que en promedio son del 14,6% frente al 11% que rinden los títulos soberanos en dólares. Esto implica un spread promedio cercano a los 360 puntos básicos. 

De acuerdo al último informe de Puente, “la mayor diferencia de retornos entre los títulos soberanos y provinciales se encuentra en el tramo largo de la curva de rendimientos”. 
Un ejemplo de este diferencial se da en el caso del Bono de la Provincia de Buenos Aires 2018, que posee una tasa interna de retorno del 18,1%, lo que representa una brecha de 480 puntos básicos respecto al Bonar 2017, que posee similar duración modificada. 

El equipo de research de dicha entidad financiera, dirigido por Marcelo Olguín, consideró que “entre las alternativas de renta fija provincial ubicamos los títulos Salta 2012/2015, Neuquén 2014 y los bonos de cancelación de deuda con proveedores de la Ciudad y de la Provincia de Buenos Aires”. 

El primero es un título en dólares garantizado por regalías petroleras con un cupón del 11,55%, pagadero trimestralmente. 

Neuquén 2014 también está garantizado por regalías petroleras, presenta pago de renta y amortización trimestral, con una tasa fija anual del 8,656 por ciento. 

Por su parte, los Bonos de Cancelación de Deuda Ciudad de Buenos Aires, aprobados por las leyes 2810 y 3152, están denominados en pesos. Pagan amortizaciones en forma semestral y renta mensualmente.

El cálculo se realiza sobre la tasa BADLAR y ofrece trimestralmente dicha tasa más 200 puntos básicos. 

En cuanto a los Bonos de Cancelación de Deuda Provincia de Buenos Aires (Series A, B y C) en pesos, amortizan y pagan renta mensualmente. Los tres pagan la tasa de la encuesta más 200, 300 y 450 puntos básicos, respectivamente. 

El vencimiento se producirá en marzo de 2011 y están garantizados por la coparticipación de los impuestos federales recibidos por la Provincia de Buenos Aires.

Fuente: iprofesional.com

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Bancos suben aún más las tasas para neutralizar la fuga hacia el dólar

La suba en futuros de dólar desalentó el arbitraje que hacían los inversores con plazos fijos mayoristas en pesos e inició el goteo en bancos. El alza de tasas busca evitarlo

La sospecha de los ahorristas de que al Banco Central se le hará necesaria una “mini-devaluación” (en el mediano o largo plazo) presionó las tasas de los contratos a futuro en las últimas semanas y empezó a opacar el atractivo de los depósitos mayoristas en los bancos. “Como suben los futuros de dólar, se pierde el beneficio del arbitraje que hacen los inversores combinando los rendimientos de los grandes ahorros en pesos y los de los contratos de la divisa. Por eso hoy vemos una caída en los depósitos mayoristas: los argentinos prefieren quedarse en dólares o vender futuros, antes que dejar su dinero en el banco”, explicaba ayer, a este diario, el analista de Econviews, Federico Bragagnolo.

El mercado spot se mantuvo ayer en calma y dejó un buen margen al Banco Central para comprar u$s 130 millones. Pero los contratos de dólar a futuro siguieron su camino alcista en el Mercado Abierto Electrónico (MAE). La tasa implícita para la primera posición (junio de 2010) pasó sólo en el día de 7,44% a 8,06% anual (desde los $ 3,9378 hasta los $ 3,9385) y para un año de plazo, de 11,66% a 12,02% (desde los $ 4,3650 hasta los $ 4,3780). “Antes teníamos tasas de dólar a futuro mucho más bajas que las de Badlar, y eso permitía a los inversores aprovechar una diferencia con los depósitos mayoristas. Ahora, en cambio, la cosa está siendo un poco más coherente: se ve que los retornos de ambos productos se acercan más entre sí, y están más acorde con la realidad”, comentó una fuente del mercado de derivados.

El desaliento se notó inmediatamente en los bancos: los de pósitos mayoristas en pesos cayeron alrededor de $ 1.200 millones en mayo pasado y, simultáneamente, subieron los depósitos en dólares en unos $ 800 millones. Frente a esto, los bancos locales decidieron mejorar el retorno por estos ahorros hasta llevarlo al mayor nivel del año. La tasa Badlar (de los depósitos a 30 días mayores al millón de pesos) se elevaba hasta ayer a los 10,25% en las entidades privadas, una marca que no registraba desde el 24 de noviembre pasado. Con esto los banqueros buscan contrarrestar la estampida de los ahorristas que hoy en día se ven tentados a dolarizar su dinero.

A tono con este comportamiento, los contratos de tasas a futuro que se negocian en el MAE también subieron fuertemente: para fines de diciembre, la Badlar se incrementó de 12,85% a 13,62% entre principios de mayo y ayer; y para dentro de doce meses, desde 13,94% hasta 15,55%.

Ayer, el mercado cambiario spot se mantuvo indiferente a toda esta mecánica, con la llegada de los dólares de la exportación. Pasadas apenas dos horas de mercado, y con un alto volumen de operaciones, el dólar iba y venía sobre los $ 3,9260: “Entonces llegaron los exportadores, posicionados fuertemente en las posturas vendedoras, el dólar cedió posiciones y cayó hasta $ 3.9240 y $ 3.9250 ”, describió el analista Carlos Risso. El Banco Central se metió de lleno para poner un piso en esos niveles, con una compra de u$s 130 millones, hasta que logró dejarlo al cierre en los $ 3,9260. “Quedó la sensación de que va a seguir comprando para mantenerlo este valor, en donde se siente más cómodo”, agregó Risso.

En M&S Consultores advierten que,“con el tipo de cambio cuasi fijo y la inflación en 25% anual, se irá arraigando la sensación de “atraso cambiario” y “dólar demasiado barato”, lo que puede promover más compra hormiga de dólares por parte de la gente”. Para Alejandro Bour, del Rofex, en las últimas semanas el tipo de cambio vino convalidando las expectativas del mercado de futuros, subiendo a razón del 1% mensual”.

Fuente: cronista.com

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¿Auge de consumo o fuga de dinero?

Prácticamente no hay comentario económico que no haga mención al auge de consumo de los últimos meses, en el que los televisores parecieran ser la estrella del momento. Este supuesto auge contrasta con algunos datos que informa el BCRA. Si uno toma el stock de crédito en pesos al sector privado, mayo de este año contra mayo del año pasado, el incremento fue del 18,8%. Si tomamos el Indice de Precios al Consumidor que elabora Buenos Aires City, en el mismo período el IPC aumentó el 21,3%. Esto significa que el stock de créditos al sector privado creció por debajo de la tasa de inflación o, dicho de otra manera, el stock de crédito al sector privado cayó en términos reales.

Los créditos personales aumentaron -mayo contra mayo- 17,9%; otra vez por debajo de la tasa de inflación. Los prendarios crecieron el 8,4%, aún por debajo de la inflación que informa el Indec; los hipotecarios, el 1,4% (prácticamente no existe este tipo de crédito). El único que crece en forma significativa es el stock de créditos a tenedores de tarjetas de crédito que se incrementó el 34,4%, superando la inflación del 21%.

Este aumento del 34,4%, traducido en pesos, significa que creció en $ 5446 millones sin ajustar por inflación, monto que es equivalente a un 0,5% del PIB. Nada que haga pensar que realmente ese porcentaje pueda mover el amperímetro de manera tal para afirmar que estamos en presencia de un boom de consumo.

Si el stock de crédito medido contra la tasa de inflación no parece explicar el aumento del consumo, quedan tres posibilidades: la gente está desahorrando para consumir (el que tiene dólares guardados los usa para comprar un auto); estamos en presencia de una huída del dinero; o una combinación de ambas. En este último escenario, la gente huye del peso anticipando compras, no porque está en una mejor situación económica, sino porque los pesos le queman en la mano sabiendo que mañana podrá comprar menos.

Es altamente probable que la gente, con expectativas inflacionarias del 30% anual, apueste a comprar en cuotas creyendo que esa cuota va a ser licuada por la inflación.

Pero el otro punto a considerar es la huída del dinero. Con expectativas inflacionarias tan altas y baja capacidad de ahorro, la gente consume casi todo su ingreso porque, por ejemplo, no tiene esperanzas de poder tomar un crédito hipotecario para comprar una propiedad (los datos de los créditos hipotecarios son elocuentes).

Si la gente se desprende de dólares ahorrados para comprar bienes durables, solo seguirá en esta senda si percibe que el tipo de cambio no va a moverse en el mediano plazo. Como el Gobierno necesita tener anclado el tipo de cambio para evitar una mayor huída del peso y un desborde inflacionario más agudo, es posible que parte del consumo se financie con este mecanismo a costa de generar un mayor retraso cambiario utilizando los términos de la política económica. Si la gente percibe que el tipo de cambio nominal puede llegar a aumentar, una parte del consumo se esfumaría.

¿Cómo influye la huída del dinero en el consumo? En primer lugar es importante aclarar que siempre existe alguna demanda de saldos monetarios inmovilizados por las dudas. Es decir, la gente atesora cierta parte de sus ingresos por si acaso bajo la forma de pesos. Es dinero que fue emitido pero que la gente no lo pone en circulación. Cuando los procesos inflacionarios comienzan a tomar fuerza como es nuestro caso, la gente disminuye esa demanda de dinero atesorado. Ya no lo guarda por las dudas porque sabe que si lo guarda, mañana puede comprar menos, por lo tanto, se desprende de esos saldos monetarios y compra bienes.

Veamos un ejemplo. Supongamos que el stock de moneda en el mercado es de $ 10.000 y que la gente mantiene inmovilizados por las dudas $ 2000. Si bien el dinero emitido es de $ 10.000 lo que usa la gente para transacciones son $ 8.000 y el resto lo guarda. Imaginemos que se producen 800 unidades de bienes. Los $ 8000 divididos por las 800 unidades de bienes dan un nivel de precios promedio de la economía de $10.

Ahora supongamos que la gente, por mayores expectativas inflacionarias, decide no guardar más los $ 2000 y los pone en circulación, el resultado es que habrá $10.000 para transacciones contra las mismas 800 unidades, esto arroja un nivel de precios promedio de la economía de $ 12,5. Como puede verse el nivel de precios subió sin que se emitiera más moneda. Esto quiere decir que ante expectativas inflacionarias los precios pueden subir por una caída en la demanda de moneda que es la contrapartida de mayor demanda de bienes. Por eso la duda es si tenemos un boom de consumo o una huída del peso.

El BCRA está expandiendo moneda a una tasa anual del 23%. ¿Crece la oferta de bienes y servicios a esa misma tasa? No me animaría a decir que el valor agregado de la economía está creciendo a esa tasa, por lo tanto, estaríamos en presencia de un peligroso proceso. Por un lado, el BCRA expande moneda a una tasa mayor a la que crece el valor agregado de la economía y, por otro lado, ante expectativas inflacionarias estacionadas en el 30% anual tenemos huída del dinero. La expansión monetaria del 23% acelera la suba de precios y la huída del dinero le agrega más combustible a la inflación. El incremento de la oferta de bienes y servicios tendría que tener una magnitud insospechada para poder neutralizar la emisión y la huída del dinero.

Como esto no ocurre, lo más probable es que estemos en otro de esos efectos artificiales de reactivación artificial de la demanda concentrada en unos pocos bienes, fundamentalmente alimentos que por eso es lo que más han subido en los últimos 12 meses (la Canasta Básica Alimentaria creció un 35% de acuerdo a las mediciones de FIEL).

En síntesis, este aumento artificial de la demanda, basado en mayores expectativas inflacionarias, estaría reflejando que, en vez de ir por el buen camino, estaríamos entrando en un peligroso proceso de huída del dinero y no en un aumento de la demanda fundado en un sólido incremento de los salarios gracias a un proceso de inversiones que incrementen el salario real.

Son dos escenarios totalmente diferentes. El deseable sería más consumo gracias a mayores inversiones, productividad y mejores salarios reales. El otro es solo tratar de defenderse contra la inflación hasta dónde alcance el dinero. Uno es sostenible en el tiempo, el segundo está limitado a la tasa de impuesto inflacionario que esté dispuesta a tolerar la población sin entrar en conflictividad social.

Fuente: lanacion.com

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El dólar amaga con despertar y todas las miradas vuelven a posarse sobre él

El escenario se veía tranquilo. Todo pasaba por el boom consumista. En medio de este clima, el billete verde trepó sigilosamente cinco centavos y el Gobierno en forma sorpresiva decidió controlarlo más de cerca. Las tasas de interés subieron. Las cinco causas que explican el cambio de contexto.

El dolar ha permanecido dormido durante buena parte de este último tiempo.

Y un simple amague, en el que mostró sus ganas de desperezarse, hizo que los ojos de los argentinos volvieran rápidamente a posarse sobre él.

Tras permanecer en posición horizontal, se levantó unos “cinco centavitos” (de $3,89 a $3,94) en poco más de un mes.

Suficiente para que los ahorristas, que lo tenían ahí medio olvidado –en medio de tanta fiebre por LCD y planes de 50 cuotas–, volvieran a prestarle atención y a ratificarle su cariño.

Así, incrementaron su volumen de compras y obligaron al Banco Central a vender billetes para evitar una suba mayor del tipo de cambio. La intervención tuvo lugar aun cuando se produjo un ingreso de u$s527 millones en una semana, procedentes de la exportación de soja.

Después de haberse verificado una compra de u$s3.347 millones en los primeros cinco meses del año, los analistas creen que se establecerá un “piso” de salida de dólares en torno de u$s650 millones mensuales, cifra nada despreciable para los tiempos que corren.

Así, se está consolidando “una salida de dólares estructural, con un ritmo que se va a mantener a lo largo del año, en coincidencia con un bajo atractivo para el ahorro en pesos”, considera Jorge Todesca, consultor y ex ministro de Economía.

Y las reacciones se notaron inmediatamente en el sistema bancario.

Por lo pronto, en mayo y por primera vez en el año, se registró una caída nominal de los depósitos a plazo fijo en pesos (aunque en términos reales venían bajando desde hacía ya varios meses).

Así las cosas, y para evitar que el “goteo” hacia el billete verde se profundizase, los bancos tuvieron que reaccionar y salieron a pagar un premio mayor por las colocaciones.

En este contexto, las tasas de interés -que eran una invitación a no depositar– comenzaron a escalar.

Para los analistas, estos movimientos anticipan un punto de inflexión en el mercado.

* Dólar en la disyuntiva: por un lado, se ve obligado a estar quieto para así cumplir su rol de “ancla contra la inflación”. Pero, por otro, tampoco puede permanecer tan inmóvil frente a una suba de precios que escala a un ritmo tres veces superior (generando atraso cambiario).

* Tasas en alza: este movimiento del billete verde, que no sube por ascensor pero sí debe hacerlo por escalera, empuja a un movimiento alcista de los tipos de interés para ajustarse a la mayor tasa de devaluación esperada para la divisa.

El dolar, obligado a escalar más de prisa
¿Por qué si sobran los dólares en el país -producto de la venta de soja al mundo- el Gobierno nuevamente se preocupa por controlar a quienes compran billete verde?

En realidad hay cinco factores que explican esta nueva “lupa oficial”

1. Las importaciones han crecido más de lo pensado. Esto, a pesar de los controles de Guillermo Moreno. En mayo aumentaron casi un 50%, muy por encima del repunte de las exportaciones (19%). Esto redujo la lluvia de divisas.

2. La fuga de capitales. Si bien no es la de años anteriores, ha vuelto a incrementarse. En el primer semestre de 2009 había promediado los u$s1.900 millones mensuales. Ahora, como “piso estructural” ya se habla de unos u$s650 millones.

3. La crisis del euro, que hizo más atractivo al dólar. Los problemas del Viejo Continente hicieron que los inversores del mundo volvieran a buscar refugio en la moneda estadounidense. Según estimaciones del economista Miguel Angel Broda, sólo en marzo ingresaron a los Estados Unidos capitales por u$s140.000 millones.

4. La pérdida de competitividad. Genera una presión extra y en ascenso. Cabe destacar que el real brasileño se ha ido abaratando durante 2010, al pasar de u$s1,70 hasta el nivel actual de u$s1,80 -tras tocar un pico de u$s1,90 días atrás-. Así, se ve favorecido el ingreso de productos brasileños y se dificulta la venta de artículos argentinos (a lo que debe agregársele que un país tiene una inflación cinco veces superior al otro).

5. El billete verde se torna cada vez más barato para los argentinos. El hecho de escalar muy por debajo de la inflación y las subas salariales lo hicieron más atractivo y accesible para el bolsillo de la sociedad. Y esta tendencia se profundizará conforme transcurra el tiempo.

Economistas de peso, como el ex ministro y candidato presidencial Ricardo López Murphy, han venido advirtiendo que hacia finales de este año se evidenciará una preferencia del público por la divisa.

“Ante una tasa de devaluación que va mucho más lenta que la suba de precios, con más razón el público tenderá a pasarse al dólar, porque lo ve barato”, señalaba.

Y adelantaba que la dolarización de los ahorros se dará “de una manera más acentuada de lo que hemos visto hasta ahora”.

Este contexto, marcado por una mayor tentación de atesorar billete verde y un alza en la fuga de capitales, dio lugar a que los analistas ajusten sus pronósticos alcistas. Así, el repunte esperado para el dólar pasó de un 8% a un 11 por ciento.

“Es evidente que hoy las expectativas de devaluación se corrieron al alza, y en los mercados de futuros se ubica en 11,5%, de aquí a un año”, indica Marina dal Poggetto, economista del Estudio Bein.

Quizá dicha cifra sea baja aún, si se tiene en cuenta que no es ni la mitad de la inflación esperada. Pero sí es suficiente como para pensar que la quietud que reinó hasta hace poco podría verse seriamente amenazada.
Marca a presión sobre el dólar
“Si el Gobierno repentinamente empieza a lanzar medidas para controlar la compra de dólares, la gente tiende a pensar que es porque algo raro está pasando”, expresó off the record el directivo de una entidad bancaria.

El ejecutivo se refirió al anuncio del Banco Central que obliga a que toda adquisición mayor a los u$s20.000 mensuales sea realizada desde una cuenta bancaria y con la justificación patrimonial que acredite el origen de los fondos.

Su razonamiento es compartido por varios analistas, que argumentan que el mayor monitoreo generará efectos contraproducentes.

“Históricamente, el objetivo de frenar la dolarización mediante la aplicación de controles nunca se logró”, advierte el economista Carlos Melconian.

“Cuando hay una inflación del 25% anual y el sistema bancario no paga esa tasa, porque no tiene necesidad, y si uno no quiere comprar un auto o una pantalla para ver el Mundial, tiene que buscar un destino para el dinero. Y entonces compra dólares”, señala el analista.

Melconian sostiene que, aun con la aplicación de los nuevos controles, el ahorro en divisas continuará a un ritmo fuerte. Y remarca que este escenario sólo puede sostenerse por los ingresos del “yuyito”, que permite alimentar el apetito verde que hay desde el sector privado.

“La oferta de entre u$s15.000 M y u$s20.000 M anuales permite que la gente compre y el Banco Central también. Es una dilapidación, que sólo es posible por la bendita soja”, sostiene Melconian.

Los plazos fijos pierden terreno
En este contexto, desde los propios bancos, anticipan que las tasas de interés que pagan los plazos fijos –para ajustarse al actual escenario– han comenzado a subir y, de estar por debajo del 10% anual, pasarán a ubicarse cerca del 12 por ciento.

“La suba de tasas, que viene a partir de ahora, buscará seguir el movimiento del dólar”, afirma Carlos Raunich, desde Banco Privado.

Los números que difundió el Banco Central llamaron la atención. Porque pusieron en evidencia que se produjo la primera caída nominal en el dinero depositado a plazo fijo: se pasó de un saldo de $69.400 millones (abril) a $68.500 millones (mayo).

Más aún, en términos reales, la caída se venía dando desde fines del año pasado.

Ocurre que, en los primeros cinco meses del 2010, el monto depositado creció un 3,7% frente a una inflación acumulada de un 11 por ciento.

Y aunque la suba de precios hubiese sido cero, también se observa una caída real: el monto en que subieron los plazos fijos fue menor a la tasa de interés pagada en ese período.

En efecto, a comienzos de año la misma promediaba 10% anual, de manera que en los cinco meses transcurridos -sólo por efecto de acumulación proporcional de intereses ganados- el saldo del sistema debería haber aumentado un 3,9%. Pero lo hizo apenas el 3,7 por ciento.
Dal Poggetto opina que lo que quedó en evidencia con la salida de depósitos de los pequeños ahorristas es que hay “inconsistencia entre las tasas de los plazos fijos y las expectativas de devaluación”.

Su visión es que no habrá una recuperación en el atractivo de los depósitos bancarios, ya que seguirá habiendo una fuerte brecha entre los tipos de interés que se pagan en relación con la suba de precios.

Y señala que los ajustes al alza de los mismos sólo buscarán aproximarse a las expectativas de devaluación.

Las tasas y el efecto Mundial
En todo caso, parece claro que si alguna de las variables sacrificará su preminencia, serán los depósitos bancarios.

“Hay un desahorro generalizado, y por eso el público se ve menos propenso a dejar su dinero en los plazos fijos”, advierte Pablo Schiaffino, economista jefe de la consultora Chi Square.

Agrega que, de todas formas, “no hay una situación de pánico sistémico, por eso no va a darse una salida masiva, y eso justificará que la suba de tasas sea gradual”.

En tanto, para algunos, hay un antes y un después, que estará marcado por el Mundial de fútbol.

“Junio va a ser tranquilo, pero es un caso atípico, porque el Mundial hace que la gente desatienda lo político y se congelen muchas estrategias comerciales. Pero luego empieza un momento diferente, dominado por un clima más volátil”, pronostica Gustavo Giraldez, director de ZonaBancos.com y ejecutivo de banco Meridian.

Para este analista, lo que viene es una aceleración por doble vía: en el deslizamiento del dólar y en la suba de las tasas.

“Hasta el momento, lo que posibilitaba el crecimiento de los depósitos era la inmovilización del dólar. Pero ahora la situación empieza a cambiar, y se va a notar con mucho más fuerza luego del Mundial”.

Fuente: iprofesional.com

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Siguen las giras en busca de superar el 60% de adhesión

El secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino, y el subsecretario del área, Adrián Cosentino, estarán hoy en Japón y en Italia, para promover el ingreso al canje de deuda de los tenedores minoristas de esos países.
Luego, ambos funcionarios se reunirán el miércoles en Roma y allí terminarán de definir un nuevo viaje a Alemania y Suiza para seguir promocionando el canje que cierra el martes 22 de junio, informaron fuentes del Palacio de Hacienda.
Economía ya logró una adhesión del 57%, unos 10.500 millones de dólares en títulos en “default”, sólo en el primer tramo de los mayoristas, y confía en alcanzar el 60 por ciento sumando otros 2.500 millones de dólares de tenedores minoristas.
La semana pasada, el ministro Amado Boudou aseguró que ya habían ingresado 1.000 millones de dólares en títulos Par, que son los que tienen mayormente los tenedores minoristas.
Tras el cierre del primer tramo, en mayo, Boudou destacó que “ingresaron la totalidad de los grandes operadores”, con tenencias de más de 100 millones de dólares en títulos, “excepto los fondos buitres”, que reúnen unos 3.000 millones.
Asimismo, se mostró confiando en llegar a un nivel de aceptación del 60 por ciento, “que es lo que nosotros siempre hablamos”, concluyó.

El secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino, y el subsecretario del área, Adrián Cosentino, estarán hoy en Japón y en Italia, para promover el ingreso al canje de deuda de los tenedores minoristas de esos países.

Luego, ambos funcionarios se reunirán el miércoles en Roma y allí terminarán de definir un nuevo viaje a Alemania y Suiza para seguir promocionando el canje que cierra el martes 22 de junio, informaron fuentes del Palacio de Hacienda.

Economía ya logró una adhesión del 57%, unos 10.500 millones de dólares en títulos en “default”, sólo en el primer tramo de los mayoristas, y confía en alcanzar el 60 por ciento sumando otros 2.500 millones de dólares de tenedores minoristas.

La semana pasada, el ministro Amado Boudou aseguró que ya habían ingresado 1.000 millones de dólares en títulos Par, que son los que tienen mayormente los tenedores minoristas.

Tras el cierre del primer tramo, en mayo, Boudou destacó que “ingresaron la totalidad de los grandes operadores”, con tenencias de más de 100 millones de dólares en títulos, “excepto los fondos buitres”, que reúnen unos 3.000 millones.

Asimismo, se mostró confiando en llegar a un nivel de aceptación del 60 por ciento, “que es lo que nosotros siempre hablamos”, concluyó.

Fuente: ambito.com
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Segun en Banco Central cada vez le será más difícil comprar dólares

El BCRA suma u$s 200 millones en junio mientras que en mismo período del mes pasado ya había comprado u$s 671 millones. Se estima que la liquidación de divisas irá bajando.

No será un mes fácil para el Banco Central. Prácticamente ingresando a la segunda quincena de junio, la autoridad monetaria tuvo que bajar el ritmo de compra de dólares en el mercado contado, además de las intervenciones vendedoras en los futuros. Si bien todavía los dólares provenientes de las exportaciones ingresan al circuito, el flujo tenderá a ser cada vez menor (por factores netamente estacionales). En las mesas de dinero de los bancos calculan que la segunda parte del mes tendrá menos oferta de dólares de los exportadores, si bien como siempre dependerá del factor precios (si la soja sube se apurarán en liquidar). Estiman que habrá más presión para el Banco Central en su idea de recuperar reservas, así como también lo que suceda a fin de mes con los vencimientos de los contratos a futuro. Lo concreto es que en la primera semana de junio (la última información oficial), el BCRA tuvo un saldo vendedor de u$s 25 millones en la plaza. Esto, sumado a compras estimadas en el mercado por alrededor de u$s 240 millones, muestra que se sumaron a las reservas poco más de u$s 200 millones en la primera parte del mes. El número contrasta notablemente con lo sucedido los primeros 11 días de mayo, cuando el Central se llevó –ni más ni menos– que u$s 671 millones según datos oficiales del organismo. “La

segunda quincena del mes vas a tener menos liquidación con lo cual la tarea del BCRA no va a ser fácil. Veo al billete un poco más presionado y al Central dejándolo correr un poco más. Pero dependerá de cómo estén los mercados afuera”, explicaron desde una entidad líder.

El correlato de las menores compras del Central, destacan en el mercado, es un recalentamiento de la fuga de capitales. Según la consultora ACM, la compra de activos externos fue algo menor en mayo respecto de abril, alcanzando aproximadamente u$s 700 millones. “A pesar de que la salida de capitales no se ha expandido significativamente, la ‘compra de dólares’ sigue siendo elevada y es mayor a la esperada”, consigna. El hecho de que en mayo –cuando el Central sumó u$s 1.534 millones mediante las intervenciones– haya habido un nivel de fuga para nada menor, hace prever que en junio habrá un número bastante mayor.

“A pesar de que estas nuevas regulaciones fueron oficialmente presentadas como medidas para limitar la evasión fiscal y el lavado de dinero, sin pretender restringir las posibilidades de comprar activos externos, lo cierto es que su implementación

confirma que el Gobierno está dispuesto a profundizar los controles si la situación financiera se deteriora. En este sentido, y más allá de las bondades que puede tener esta iniciativa para reducir la evasión fiscal y el lavado de dinero, lo cierto es

que también genera mayor incertidumbre sobre los posibles pasos que pueda dar el Gobierno sobre este aspecto en el futuro”, dice ACM.

Por lo pronto, el viernes pasado, la mesa del Central que comanda Juan Basco se llevó cerca de u$s 50 millones en el mercado spot. La jornada fue –según los mismos operadores– “apática”. El último precio operado en el mercado mayorista fue $ 3,9230 mientras que en casas de cambio y bancos fue de $ 3,94. Incluso el dólar blue que se negocia en las “cuevas” del microcentro cedió tres centavos hasta $ 4,01. Todo parece indicar que por ahora no habrá una estampida del dólar informal a pesar de las mayores regulaciones por parte del BCRA. La operatoria del “contado con liquidación”, que está en su mínima expresión, tampoco parece recalentarse lo suficiente. En el mercado creen que la forma más sencilla de hacerse de dólares y eventualmente fugarlos es comprar bonos cortos como el Boden 2012, 2013 o 2015. El primero de ellos paga en agosto u$s 2.200 millones, y la estrategia sería esperar a ese pago para sacar el dinero del país al momento de cobrar (porque se puede acreditar en el exterior). Los bonos seguirán dependiendo del contexto internacional y de las noticias que vayan apareciendo con respecto al canje de deuda.

Fuente: cronista.com

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Vuelve a escena el proyecto de ley que impide el cobro por extracciones en cajeros

El diputado Héctor Recalde apura la iniciativa para beneficiar a los jubilados, que se sumaría a la que se extiende a toda la sociedad. Los detalles.

Los bancos podrían verse obligados a aplicar dentro de pocas semanas el segundo recorte de ingresos financieros de los últimos dos meses.

Sucede que Héctor Recalde, el diputado oficialista que logró aprobar en el Congreso la eliminación de las comisiones por extracciones para las cuentas sueldo, empezó a elaborar el ‘boceto’ de un nuevo proyecto de ley que implementaría la misma prohibición a las entidades “para los clientes jubilados”.

La medida significará un recorte adicional para los bancos. La ley aprobada hace un mes sobre las cuentas de empleados en relación de dependencia ya había significado, para las entidades, un futuro recorte en sus ingresos financieros calculado en $360 millones por año.

En sus primeras estimaciones, a grandes trazos, los banqueros calcularon que la sanción y la reglamentación de esta nueva ley para extracciones de jubilados podría constituir un ajuste adicional de $120 millones.

La comisión promedio cobrada por extracción en un cajero automático de la propia entidad es actualmente de $3,28, según consignó el sitio Zonabancos.com, sobre la base de los datos del Régimen de Transparencia que publica el Banco Central. El máximo, cuando se trata de una operación en otra red de cajeros, es de hasta 7 pesos.

En ese sentido, la Anses suele advertir a sus jubilados que “el cobro del sueldo por ventanilla es totalmente gratuito” en los bancos.

Fuente: iprofesional

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“Boom mundialista” reactivó el mercado de créditos al consumo

El estímulo de la compra de LCD con tarjeta y en hasta 50 cuotas fue el principal motor. El crédito a familias creció en mayo un 15,5% interanual

El boom mundialista permitió reactivar un mercado de préstamos que mostró en 2009 un magro desempeño, a partir de promover la compra de LCD y demás artículos electrónicos con tarjeta de crédito en planes de hasta 50 cuotas.

Según refiere un informe del IERAL-Fundación Mediterránea, este estímulo crediticio no se extendió al resto de las líneas, en especial a aquellas opciones destinadas al financiamiento empresario, donde se constató “una caída en términos reales”.

Al respecto, se indicó que el crédito a familias experimentó en mayo pasado un incremento de 15,5% interanual, motorizado por las operaciones a través de tarjetas de crédito, rubro que experimentó un alza de 31,3 por ciento.

En tanto, los préstamos destinados a empresas crecen a un ritmo interanual de 10%, por debajo del total privado, que es de 12,5%, consigna la agencia DyN.

Por ello, los especialistas del IERAL reconocieron que “habrá que aguardar a los próximos meses para definir si hay un cambio de tendencia o si el fenómeno obedece a la ‘fiebre mundialista’”.

Según los expertos, “la buena noticia (en el mercado de créditos) es que se ha reactivado, luego de un magro 2009″. Por ello, el informe refirió que “el regreso de la financiación en cuotas dio lugar a un incremento significativo en el ritmo de consumo, principalmente de LCD. La mala noticia es que esto se podría tratar sólo de un boom vinculado a la ‘fiebre mundialista’, ya que el resto de las líneas, principalmente las destinadas al financiamiento empresario, continúa cayendo en términos reales”.

El trabajo consignó además que el último bimestre de 2009 marcó un punto de inflexión en la expansión crediticia del sistema financiero local.

En este sentido, el total de los préstamos -para un promedio móvil de tres meses- pasó de crecer en torno a 42% interanual a principios de 2008 a una tasa cercana a 6% a fines de 2009.

Sin embargo, en los primeros meses de este año el total de préstamos al sector privado comenzó a despegar hasta un pico de 12,5% anual en mayo último, destaca DyN.

Según el IERAL, “este comportamiento fue prácticamente imitado por el conjunto de préstamos destinados a empresas que, luego de tocar un piso de 5,7% anual en el último bimestre de 2009, hoy crecen al 10% interanual siempre tomando el promedio móvil de tres meses”.

Al respecto, los especialistas aclararon que dentro de este tipo de líneas crediticias “han tenido un gran dinamismo los préstamos otorgados mediante la negociación de documentos, excluyendo los documento a sola firma”.

El informe refirió que sin duda este tipo de financiación “ha experimentado variaciones más acentuadas que el resto de las líneas: tras crecer un 53% interanual a comienzos de 2008 pasó a tocar un piso de 7% en octubre de 2009″.

Luego, las expectativas llevaron a una reactivación en el arranque de 2010, con una expansión interanual de 15,5% a mayo pasado.

En este conjunto de líneas se encuentran los préstamos personales, hipotecarios para la vivienda (con alza de 2,6%), prendarios (con suba de 3%) y aquellos otorgados con tarjeta de crédito, comcluye DyN.

Fuente: iprofesional.com

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Efecto Mundial: cómo tomar medidas impopulares sin pagar costos políticos

La Copa del Mundo fue en varias ocasiones la cortina de humo de la que se valieron los gobiernos de turno en la Argentina para adoptar decisiones que no contaban con el aval de la población mientras la opinión pública se distraía mirando rodar la pelota. Menem implementó duras medidas económicas y se aseguró su reelección. Kirchner aumentó su sueldo un 58% y los legisladores también se subieron las dietas.

¿Puede Cristina repetir esa fórmula?
Es una tradición en la Argentina y no hay evento que lo iguale como fenómeno social. Cada cuatro años, la política nacional se repliega a un segundo plano para dar paso a la fiebre mundialista. Es literal; durante la Copa del Mundo se paraliza el país, o casi. En las calles, los bares, los hogares, las fábricas, las oficinas se respira aire de fútbol. Nadie quiere perderse “el partido” de la Selección, y lo que ocurre en el Mundial monopoliza las coberturas periodísticas de todos los medios del país.

Los políticos, claro, tampoco son ajenos a la euforia de la “patria futbolera”. En los despachos de ministros y funcionarios, los plasmas siempre encendidos en las señales de noticias cambian de canal para sintonizar los partidos. El Congreso, si sesiona, lo hace a media máquina, mientras los legisladores reacomodan sus agendas al compás de la Celeste y Blanca. Si hay una campaña en marcha pues, se posterga, y no son pocos los dirigentes nacionales que hoy anhelan poder volar a Sudáfrica si la Selección de Diego Armando Maradona avanza con pie firme en las sucesivas fases del torneo.

Con todo, el suceso deportivo por excelencia que hace vibrar de emoción a argentinos y argentinas por igual tiene un costado no tan grato. Basta con rastrear el archivo periodístico para comprobar que los mundiales de fútbol fueron, en variadas ocasiones, la cortina de humo de la que se valieron las administraciones de turno para adoptar medidas que no contaban precisamente con el beneplácito popular.

El caso más extremo, sin duda, ocurrió durante el Mundial de Fútbol del 78. Mientras el país festejaba la “hazaña” de la Selección dirigida por César Luis Menotti frente a Holanda, una dictadura despiadada cometía las peores atrocidades de las que se tenga memoria en la historia argentina. Ni hablar de las sombras que se proyectaron -y aún hoy se proyectan- sobre la legitimidad de aquel triunfo, aunque ése no es el tema de esta nota.

Durante la presidencia de Carlos Menem se disputaron tres campeonatos mundiales. En 1990, en pleno desarrollo de la Copa de Italia, el entonces ministro de Economía, Erman González, anunciaba un cambio flotante y un férreo ajuste fiscal a los argentinos, todavía golpeados por los efectos del Plan Bónex.

Cuatro años después, también bajo la presidencia del riojano, el Seleccionado dirigido por Alfio Basile, que había llegado como favorito para quedarse con el trofeo del Mundial de los Estados Unidos, quedaba eliminado de la Copa el 25 de junio, mientras que ese mismo día la FIFA suspendía a Diego Maradona por doping. Para entonces, en Santa Fe ya sesionaba la Asamblea Constituyente que reformó la Constitución Nacional y le permitió un año más tarde al caudillo riojano ser reelecto como presidente. Además, en ese mismo acto, se daba jerarquía constitucional a los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU), una herramienta de la que Menem hizo uso y abuso a lo largo de sus 10 años de Presidencia.

En 1998, en cambio, diez días después de que terminara el Mundial de Francia (en el que Holanda eliminó a la Argentina en cuartos de final), “el sultán de Anillaco” -que ya no contaba con el capital político del que había gozado cuatro años antes- debía renunciar a su sueño re-reeleccionista tras el fracaso de sus groseros intentos por soslayar la prohibición constitucional que le impedía alzarse con un tercer mandato.

Un ejemplo más cercano de usufructo oficial de la fiebre mundialista ocurrió durante el último Campeonato que se disputó en Alemania, en 2006. Entonces, Néstor Kirchner aprovechó la ocasión para levantar las restricciones que imponían un tope de 6000 pesos a los sueldos del Presidente, ministros, secretarios y subsecretarios de Estado, que regían desde la efímera presidencia de Adolfo Rodríguez Saá. El “salariazo presidencial” sorprendió a los argentinos con la guardia baja y demasiado concentrados en la proeza futbolera que del otro lado del Atlántico realizaba Maxi Rodríguez en el recordado gol contra México, franquéandole al Seleccionado nacional su pase a cuartos de final. Entre festejo y festejo albiceleste, los legisladores también aprovecharon ese año para aumentarse sus dietas cuando la Argentina entera se limitaba a mirar por TV cómo rodaba la pelota. Y eso no fue todo. Cuando la Argentina quedó fuera de la Copa del Mundo tras perder el partido contra Alemania, Kirchner ya había firmado el decreto -que luego obtuvo luz verde en el Congreso- para no tener que renovar cada año los polémicos superpoderes. Todo por el mismo precio y casi sin costo político. Claro, hay un dato que no es menor; el santacruceño tenía en 2006 suficiente capital político como para gastar a cuenta, un panorama sustancialmente distinto del que atraviesa hoy su esposa, la actual presidenta.

La variante “pan y circo”

Es que, por tentador que parezca para un gobierno aprovechar el momento en que la gente “está en otra cosa” para tomar medidas que de otro modo encontrarían resistencia en la opinión pública, no siempre hay margen para “jugar con fuego”.

“Es verdad que los gobiernos, cuando la población está distraída, tratan de tomar medidas que pueden tener un costo mayor en otro momento. Es un concepto general, se da en los mundiales pero también en otras ocasiones como Navidad o Año Nuevo”, admite Sergio Berensztein, socio de la consultora Poliarquía.

El encuestador Hugo Haime, opina en igual sentido: “Cuando la gente está en otra, pendiente de situaciones como un Mundial, le importa bastante poco lo que pasa en política y el costo de tomar alguna medida antipática obviamente va a ser menor”.

Sin embargo, Berensztein y Haime coinciden en que el gobierno de Cristina no parece estar hoy esperando que empiece el Campeonato para anunciar decisiones que no cuenten con el aval ciudadano. “Yo veo más bien lo contrario. Lo veo al Gobierno tomando medidas, no sé si populares, pero ciertamente populistas. Hoy el kirchnerismo está haciendo un esfuerzo enorme por recuperar imagen positiva. Néstor sigue peleando por la recomposición de su imagen y tiene un largo camino por recorrer, más allá de que haya logrado alguna mejoría”, sostiene Berensztein.

Para Haime, “la entrega oficial gratuita de codificadores de TV para ver los partidos entre los sectores humildes va justamente en esa dirección”.

Rosendo Fraga, director del Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría, aporta otra mirada. Afirma que “aunque la Justicia es formalmente independiente, el Gobierno ya utilizó el ‘efecto Mundial’ para adoptar la decisión judicial que absolvió a Néstor Kirchner” en la causa por la polémica compra de u$s 2 millones, haciendo supuesto uso de información confidencial. Y arriesga: “El oficialismo profundizará durante este período su batalla contra los medios privados, dado que en este momento su reacción en la opinión pública tiene menos efecto”.

Lo cierto es que, como bien dice Berensztein, no es ningún secreto que el kirchnerismo sueña con montarse sobre los efectos positivos de una eventual buena performance de la Selección en Sudáfrica para potenciar sus chances en 2011. ¿Qué gobierno se resistiría a intentar capitalizar el triunfo de su equipo?

No obstante, esos planes son, al menos por ahora, pura ilusión. Los tres analistas apuntan que un éxito deportivo no necesariamente se traduce en éxito político. De hecho, el triunfo de la Argentina en el Mundial 86 no impidió que al año siguiente Raúl Alfonsín sufriera un duro revés en las elecciones legislativas. Ni que dos años después el candidato radical, Eduardo Angeloz, fuera derrotado por el peronista Carlos Menem.

Para Haime, el problema es que muchas veces “los gobiernos confunden el sentido de patriotismo con adhesión política”, como le ocurrió hace pocas semanas al kirchnerismo, que creyó ver en los festejos del Bicentenario un cierto respaldo a su gestión.

En definitiva, el “pan y circo”, por útil que parezca en política, no es garantía de nada. Cuestiones como la marcha de la economía o el vínculo de un gobierno con la sociedad pesan más a la hora de entregar el voto que una victoria deportiva, aún en países como la Argentina, donde el fútbol es pasión de multitudes.

Fuente: cronista.com

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