¿Cuáles son los bonos que más apetito despiertan entre los inversores?

El “barrilete de los títulos” aún tiene viento de cola para seguir subiendo. Así lo aseguran analistas de la city porteña. Consideran que mantienen intactas sus condiciones para seguir con su escalada alcista, más allá de rendimientos que llegaron al 184% en el año. Cuáles son los 10 más negociados.
El 2010 quedará en la memoria de los mercados como el de la gran revancha de los bonos argentinos.
No es para menos. Entre enero y noviembre sus precios se incrementaron, en promedio, un 34 por ciento.
En tal sentido, los más rendidores han sido los denominados largos emitidos en pesos, que ganaron el 58%, seguidos por los cortos en la misma moneda, que avanzaron un 32 por ciento.
En cuanto a los emitidos en dólares, lo de mayor plazo repuntaron un 25% y los cortos el 12 por ciento.
Sin duda que los grandes ganadores del año son los cupones atados al PBI, en su versión en pesos (185%), seguidos por los denominados en dólares, que avanzaron un 120 por ciento.
Un escalón más abajo se ubican el Par en pesos y el Cuasipar, con el 86% y el 79%, respectivamente.
Desde Delphos Investment sostuvieron que “la combinación de sólidos fundamentos domésticos, tasas nulas en el mundo, crecimiento de países vecinos, soja en valores altísimos y expectativas de mayor moderación en el plano político han impulsado a bonos y acciones a precios inimaginables apenas meses atrás”.
Tan solo en octubre, el índice que representa a los títulos nacionales subió un 13,5%, según la consultora IdeaGlobal.
“Octubre fue un mes excepcional”, señaló Enrique Alvarez, analista de la firma, quien explicó que la avidez por los rendimientos ofrecidos justificaron gran parte del alza.
La contracara de estos avances fue la profunda caída registrada en los retornos de los títulos, ya que a fines del año pasado el rendimiento medio era del orden del 14%, (con máximos de 54% en el caso de los Bonar 2013). En la actualidad se redujo a poco más del 10%, con una también marcada reducción del máximo, que ahora es del 30% para el mismo papel.
Asimismo, la marcha de los bonos soberanos le permitieron al riesgo país argentino, medido por la banca de inversión JP Morgan, reacomodarse a la baja hasta la zona de los 506 puntos básicos.
¿Cuáles son los más demandados?
Las preferencias de los inversores pasan, en estos días, por el Boden 2015, que según las últimas estadísticas disponibles -que corresponden a septiembre de este año- concentra el 22,9% del mercado.
Le sigue de lejos el Cupón atado al PBI en pesos, con el 11,5% del monto negociado y el Bogar 2018, que representa el 7 por ciento.
Entre estos tres títulos aglutinan el 41% del total, de modo tal que sólo unos pocos papeles se llevan las preferencias de los inversores. Si se les suma el Boden 2012, entre los cuatro casi alcanzan la mitad del volumen negociado.
Si se extiende la lista a los diez primeros, se llega al 75% del total. repartiéndose el resto en otros 59 títulos.
Los bancos que más operan en el mercado
La comercialización de los bonos puede realizarse a través de un agente de bolsa o de una entidad bancaria.
En este caso, los lugares de privilegio los ocupan los bancos Mariva, HSBC y Standard que, en conjunto, negocian la cuarta parte de los valores. Un escalón más abajo se ubican Santander, MBA Lazard y el Deutsche.
Los bancos que más operan en el mercado
La comercialización de los bonos puede realizarse a través de un agente de bolsa o de una entidad bancaria.
En este caso, los lugares de privilegio los ocupan los bancos Mariva, HSBC y Standard que, en conjunto, negocian la cuarta parte de los valores. Un escalón más abajo se ubican Santander, MBA Lazard y el Deutsche.
Qué se puede esperar de ahora en más
Según los analistas consultados por iProfesional.com, de aquí en más es previsible que mantengan el ciclo ascendente aunque es probable que moderen sus subas por lo menos en el corto plazo, tras las fuertes ganancias acumuladas.
El programa de expansión monetaria implementado por la Reserva Federal (FED) fue sin dudas una buena noticia para los papeles argentinos, pues incrementó el interés de los inversores en adquirir activos de alto rendimiento.
Los mercados emergentes, incluyendo la Argentina, continúan siendo los principales receptores de la liquidez existente en el mundo, debido al contexto de tasas bajas a nivel global y los interesantes rendimientos que ofrecen los bonos soberanos de este tipo de países.
“Sin dudas que el marco de liquidez internacional ayuda a sostener las cotizaciones”, sostuvo Sabrina Corujo, analista de Portfolio Personal.
Eduardo Blasco, analista de Maxinver, expresó que el escenario externo de alta liquidez sigue aportando el mayor peso a favor de los activos de riesgo.
Corujo consideró que “en este tipo de inversión seguimos siendo optimismtas, más allá de alguna toma de ganancias que, de todos modos, sería selectiva”.
“En el mediano plazo es más probable que el inversor gane más por diferencias de tasas que por ajuste de capital, como ocurrió a lo largo de este año”, agregó la analista.
“Hoy tenemos un espacio mucho menor que hace cuatro o cinco meses, cuando los spreads superaban los 700 puntos básicos”, sostuvo Corujo.
“En tal sentido, siguen siendo atractivos el Boden 2015 o el Global 2017, que ajustan por tasa de interés, o el Bogar 2018″.
“El escenario positivo se podría potenciar aún más se si concreta algún hecho adicional favorable como algún tipo de acuerdo con el Club de París, por ejemplo”, concluyó Corujo.
Desde Puente identifican cuatro tipos de negocios:
Tramo corto de la curva en dólares. Incluye bonos de corto plazo, con alto rendimiento relativo frente a sus pares América Latina. Juegan a su favor la garantía de pago de los vencimientos a lo largo del 2011 con reservas internacionales y una escasa a nula probabilidad de default en un año electoral.
Tramo medio de la curva en dólares. Su principal característica es que están desarbitrados con respecto a la curva de rendimientos en esa moneda, por lo que debería ajustarse en la medida en que Argentina mantenga su atractivo a nivel de retornos. Presentan elevados cupones y un alto rendimiento relativo.
Instrumentos basados en el crecimiento de la economía. Su atractivo pasa por la expectativa de fuerte crecimiento económico de Argentina en 2010 (8%) y en 2011 (5%), lo que habilitaría los pagos en 2011 y 2012.
Tramo medio de la curva en pesos, que ajustan por tasa de interés. Presentan un cupón elevado con expectativas de subas de tasas a mediano plazo, en un entorno de tipo de cambio estable.
Estos brindan una buena cobertura frente a la inflación esperada por analistas privados. Es una opción válida frente a los plazos fijos en pesos.
Para Martina Gallardo, Jefe de Research de Arpenta, “en general las perspectivas para los bonos siguen siendo buenas”.
“Si bien subieron bastante, aún tienen un margen para seguir haciéndolo. De hecho, me parece que hoy necesitan descansar, para después volver a subir”, agregó Gallardo.
“Para entrar hoy en el mercado, me parecen recomendables los títulos más largos, como el Bonar 17, el Discount y el PRO 13″, concluyó la analista de Arpenta.
Dionisio Corneille, director de Corneille Sociedad de Bolsa, destacó que en este momento existe cierta tranquilidad en el mercado.
“Los bonos a más largo plazo y los ajustados por CER son los que mejores perspectivas de suba tienen”, consideró Corneille.
Respecto a estos últimos, el experto aseguró que “muchos inversores seguirán de cerca los dichos del Gobierno sobre la inflación porque, desde luego, un acercamiento a las cifras que sostienen analistas privados favorecería sus inversiones”.
Un reciente informe de Delphos Investment consignaba que “con vistas al largo plazo, las unidades ligadas al producto mantienen un potencial considerable”.
“Estimando un crecimiento de 8,5% en 2010, de 5% en 2011 y de 3,5% desde 2012 en adelante y proyectando apreciación real para los próximos 3 años y tipo de cambio real bilateral constante a posteriori, los precios teóricos se ubicarían en u$s 28,0 (104% más que en la actualidad) y $ 24,2 (88% más) respectivamente”.
“Bajo esos supuestos, el cupón en dólares terminaría de pagar los 48 dólares en diciembre de 2017, mientras que el denominado en pesos llegaría a los $48 en diciembre de 2015. En síntesis, todavía hoy los cupones se negocian bajo supuestos pesimistas sobre la economía local”, concluyó el informe firmado por Leonardo Chialva.
Para Juan Pablo Vera, Jefe de Análisis Financiero de Tavelli & Cía, “los títulos públicos que presentan mayor atractivo son los nominados en pesos ajustados por CER o Badlar, básicamente por un contexto de dólar ‘cuasi-fijo” y crecimiento del PBI”.
“Entre los títulos que se pueden mencionar, los más recomendables son el PRO13, el Discount y el Bogar 18″, agregó Vera.
“En cuanto a los títulos en dólares, éstos ya tuvieron una fuerte suba. Pero el nivel de rendimiento va a ir reduciéndose en un marco de dólar estable en el que tomar posición en esa moneda se torna desalentador para todos los inversores”, concluyó el analista.

El “barrilete de los títulos” aún tiene viento de cola para seguir subiendo. Así lo aseguran analistas de la city porteña. Consideran que mantienen intactas sus condiciones para seguir con su escalada alcista, más allá de rendimientos que llegaron al 184% en el año. Cuáles son los 10 más negociados.

El 2010 quedará en la memoria de los mercados como el de la gran revancha de los bonos argentinos.

No es para menos. Entre enero y noviembre sus precios se incrementaron, en promedio, un 34 por ciento.

En tal sentido, los más rendidores han sido los denominados largos emitidos en pesos, que ganaron el 58%, seguidos por los cortos en la misma moneda, que avanzaron un 32 por ciento.

En cuanto a los emitidos en dólares, lo de mayor plazo repuntaron un 25% y los cortos el 12 por ciento.

Sin duda que los grandes ganadores del año son los cupones atados al PBI, en su versión en pesos (185%), seguidos por los denominados en dólares, que avanzaron un 120 por ciento.

Un escalón más abajo se ubican el Par en pesos y el Cuasipar, con el 86% y el 79%, respectivamente.

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Desde Delphos Investment sostuvieron que “la combinación de sólidos fundamentos domésticos, tasas nulas en el mundo, crecimiento de países vecinos, soja en valores altísimos y expectativas de mayor moderación en el plano político han impulsado a bonos y acciones a precios inimaginables apenas meses atrás”.

Tan solo en octubre, el índice que representa a los títulos nacionales subió un 13,5%, según la consultora IdeaGlobal.

“Octubre fue un mes excepcional”, señaló Enrique Alvarez, analista de la firma, quien explicó que la avidez por los rendimientos ofrecidos justificaron gran parte del alza.

La contracara de estos avances fue la profunda caída registrada en los retornos de los títulos, ya que a fines del año pasado el rendimiento medio era del orden del 14%, (con máximos de 54% en el caso de los Bonar 2013). En la actualidad se redujo a poco más del 10%, con una también marcada reducción del máximo, que ahora es del 30% para el mismo papel.

Asimismo, la marcha de los bonos soberanos le permitieron al riesgo país argentino, medido por la banca de inversión JP Morgan, reacomodarse a la baja hasta la zona de los 506 puntos básicos.

¿Cuáles son los más demandados?

Las preferencias de los inversores pasan, en estos días, por el Boden 2015, que según las últimas estadísticas disponibles -que corresponden a septiembre de este año- concentra el 22,9% del mercado.

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Le sigue de lejos el Cupón atado al PBI en pesos, con el 11,5% del monto negociado y el Bogar 2018, que representa el 7 por ciento.

Entre estos tres títulos aglutinan el 41% del total, de modo tal que sólo unos pocos papeles se llevan las preferencias de los inversores. Si se les suma el Boden 2012, entre los cuatro casi alcanzan la mitad del volumen negociado.

Si se extiende la lista a los diez primeros, se llega al 75% del total. repartiéndose el resto en otros 59 títulos.

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Los bancos que más operan en el mercado

La comercialización de los bonos puede realizarse a través de un agente de bolsa o de una entidad bancaria.

En este caso, los lugares de privilegio los ocupan los bancos Mariva, HSBC y Standard que, en conjunto, negocian la cuarta parte de los valores. Un escalón más abajo se ubican Santander, MBA Lazard y el Deutsche.

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Los bancos que más operan en el mercado

La comercialización de los bonos puede realizarse a través de un agente de bolsa o de una entidad bancaria.

En este caso, los lugares de privilegio los ocupan los bancos Mariva, HSBC y Standard que, en conjunto, negocian la cuarta parte de los valores. Un escalón más abajo se ubican Santander, MBA Lazard y el Deutsche.

Qué se puede esperar de ahora en más

Según los analistas consultados por iProfesional.com, de aquí en más es previsible que mantengan el ciclo ascendente aunque es probable que moderen sus subas por lo menos en el corto plazo, tras las fuertes ganancias acumuladas.

El programa de expansión monetaria implementado por la Reserva Federal (FED) fue sin dudas una buena noticia para los papeles argentinos, pues incrementó el interés de los inversores en adquirir activos de alto rendimiento.

Los mercados emergentes, incluyendo la Argentina, continúan siendo los principales receptores de la liquidez existente en el mundo, debido al contexto de tasas bajas a nivel global y los interesantes rendimientos que ofrecen los bonos soberanos de este tipo de países.

“Sin dudas que el marco de liquidez internacional ayuda a sostener las cotizaciones”, sostuvo Sabrina Corujo, analista de Portfolio Personal.

Eduardo Blasco, analista de Maxinver, expresó que el escenario externo de alta liquidez sigue aportando el mayor peso a favor de los activos de riesgo.

Corujo consideró que “en este tipo de inversión seguimos siendo optimismtas, más allá de alguna toma de ganancias que, de todos modos, sería selectiva”.

“En el mediano plazo es más probable que el inversor gane más por diferencias de tasas que por ajuste de capital, como ocurrió a lo largo de este año”, agregó la analista.

“Hoy tenemos un espacio mucho menor que hace cuatro o cinco meses, cuando los spreads superaban los 700 puntos básicos”, sostuvo Corujo.

“En tal sentido, siguen siendo atractivos el Boden 2015 o el Global 2017, que ajustan por tasa de interés, o el Bogar 2018″.

“El escenario positivo se podría potenciar aún más se si concreta algún hecho adicional favorable como algún tipo de acuerdo con el Club de París, por ejemplo”, concluyó Corujo.

Desde Puente identifican cuatro tipos de negocios:

Tramo corto de la curva en dólares. Incluye bonos de corto plazo, con alto rendimiento relativo frente a sus pares América Latina. Juegan a su favor la garantía de pago de los vencimientos a lo largo del 2011 con reservas internacionales y una escasa a nula probabilidad de default en un año electoral.

Tramo medio de la curva en dólares. Su principal característica es que están desarbitrados con respecto a la curva de rendimientos en esa moneda, por lo que debería ajustarse en la medida en que Argentina mantenga su atractivo a nivel de retornos. Presentan elevados cupones y un alto rendimiento relativo.

Instrumentos basados en el crecimiento de la economía. Su atractivo pasa por la expectativa de fuerte crecimiento económico de Argentina en 2010 (8%) y en 2011 (5%), lo que habilitaría los pagos en 2011 y 2012.

Tramo medio de la curva en pesos, que ajustan por tasa de interés. Presentan un cupón elevado con expectativas de subas de tasas a mediano plazo, en un entorno de tipo de cambio estable.

Estos brindan una buena cobertura frente a la inflación esperada por analistas privados. Es una opción válida frente a los plazos fijos en pesos.

Para Martina Gallardo, Jefe de Research de Arpenta, “en general las perspectivas para los bonos siguen siendo buenas”.

“Si bien subieron bastante, aún tienen un margen para seguir haciéndolo. De hecho, me parece que hoy necesitan descansar, para después volver a subir”, agregó Gallardo.

“Para entrar hoy en el mercado, me parecen recomendables los títulos más largos, como el Bonar 17, el Discount y el PRO 13″, concluyó la analista de Arpenta.

Dionisio Corneille, director de Corneille Sociedad de Bolsa, destacó que en este momento existe cierta tranquilidad en el mercado.

“Los bonos a más largo plazo y los ajustados por CER son los que mejores perspectivas de suba tienen”, consideró Corneille.

Respecto a estos últimos, el experto aseguró que “muchos inversores seguirán de cerca los dichos del Gobierno sobre la inflación porque, desde luego, un acercamiento a las cifras que sostienen analistas privados favorecería sus inversiones”.

Un reciente informe de Delphos Investment consignaba que “con vistas al largo plazo, las unidades ligadas al producto mantienen un potencial considerable”.

“Estimando un crecimiento de 8,5% en 2010, de 5% en 2011 y de 3,5% desde 2012 en adelante y proyectando apreciación real para los próximos 3 años y tipo de cambio real bilateral constante a posteriori, los precios teóricos se ubicarían en u$s 28,0 (104% más que en la actualidad) y $ 24,2 (88% más) respectivamente”.

“Bajo esos supuestos, el cupón en dólares terminaría de pagar los 48 dólares en diciembre de 2017, mientras que el denominado en pesos llegaría a los $48 en diciembre de 2015. En síntesis, todavía hoy los cupones se negocian bajo supuestos pesimistas sobre la economía local”, concluyó el informe firmado por Leonardo Chialva.

Para Juan Pablo Vera, Jefe de Análisis Financiero de Tavelli & Cía, “los títulos públicos que presentan mayor atractivo son los nominados en pesos ajustados por CER o Badlar, básicamente por un contexto de dólar ‘cuasi-fijo” y crecimiento del PBI”.

“Entre los títulos que se pueden mencionar, los más recomendables son el PRO13, el Discount y el Bogar 18″, agregó Vera.

“En cuanto a los títulos en dólares, éstos ya tuvieron una fuerte suba. Pero el nivel de rendimiento va a ir reduciéndose en un marco de dólar estable en el que tomar posición en esa moneda se torna desalentador para todos los inversores”, concluyó el analista.

Fuente: iprofesional.com

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Confirmado: acuerdan con Brasil la emisión de pesos argentinos

La Casa de Moneda de la Argentina y la de Brasil conformaron una Unión Transitoria de Empresas (UTE) para fabricar billetes (especialmente de $ 100 y de $ 50) para hacer frente a las necesidades de efectivo propias de fin de año. Fue la solución que encontró el Gobierno para suplir los problemas locales para la fabricación de efectivo, ante el fuerte incremento en la necesidad de emisión.
En realidad, los billetes serán emitidos en Brasil, pero la Argentina proveerá el papel, la tinta y los numerarios (es decir su numeración). Según pudo averiguar este diario, el problema de la Casa de Moneda finalmente no pasó por la rotura de maquinaria. Simplemente, no daría abasto con su actual tecnología para emitir los billetes que hacen falta para proveer al mercado interno, con una inflación del 25% que exige mayor circulación de efectivo.
La falta de billetes, o como mínimo el temor a un faltante, había generado que los bancos decidieran guardar todo lo posible para evitar inconvenientes. El problema se hizo especialmente complejo en aquellos bancos «pagadores», en particular aquellos que tienen muchas cuentas sueldo y los que les pagan a los jubilados.
El Banco Central ya les había anunciado a principios del mes pasado que podrían generarse algunos inconvenientes con la emisión de billetes, por lo que solicitó a las entidades que fueran cautelosas con la entrega del efectivo.
La situación generó una fuerte contracción del crédito para las pymes, especialmente en lo que es el descuento de cheques contra la entrega de efectivo. Esto se sintió particularmente con aquellas empresas que operan con mucho efectivo, es decir las que se mueven en el mercado informal. Los cheques que reciben no pueden acreditarlos en cuenta y deben descontarlos en bancos, a través de terceros. Esta operatoria estuvo virtualmente frenada en los últimos 30 días.
La gran preocupación pasaba por el agravamiento de esta situación de cara a fin de año. Los niveles de consumo por las fiestas crecen a sus picos del año, las empresas pagan sueldo y aguinaldo y estacionalmente «vuela» la cantidad de efectivo en las calles.
En las últimas dos semanas también se produjo un pico de las tasas de interés, tanto interbancarias como la Badlar (plazos fijos mayoristas) ante las necesidades puntuales de algunos bancos privados por conseguir más recursos frescos. La situación recién ahora se está normalizando, ante una fuerte inyección de pesos por parte de la banca pública, que compró Lebac a entidades privadas. También el Central había inyectado $ 1.200 millones la semana pasada, al no absorber la totalidad de los títulos que vencían en la última licitación.
Ante este panorama de tasas en alza y la proximidad de fin de año se apuró un acuerdo con Brasil para que finalmente puedan emitirse los billetes que hoy la Casa de Moneda local no está en condiciones de entregar. El BCRA ya había dispuesto que no se destruyeran los billetes deteriorados de $ 100 para que no se agrave el problema.
En el Congreso hay proyectos de ley incluso para que el Gobierno comience a emitir billetes de $ 200 y reducir así a la mitad los que hacen falta para hacer frente a la necesidad de efectivo. Esta alternativa, sin embargo, fue negada de plano por el Gobierno, ya que sería reconocer la elevada inflación (para el INDEC es casi un tercio de lo que sucede en la realidad).

La Casa de Moneda de la Argentina y la de Brasil conformaron una Unión Transitoria de Empresas (UTE) para fabricar billetes (especialmente de $ 100 y de $ 50) para hacer frente a las necesidades de efectivo propias de fin de año. Fue la solución que encontró el Gobierno para suplir los problemas locales para la fabricación de efectivo, ante el fuerte incremento en la necesidad de emisión.

En realidad, los billetes serán emitidos en Brasil, pero la Argentina proveerá el papel, la tinta y los numerarios (es decir su numeración). Según pudo averiguar este diario, el problema de la Casa de Moneda finalmente no pasó por la rotura de maquinaria. Simplemente, no daría abasto con su actual tecnología para emitir los billetes que hacen falta para proveer al mercado interno, con una inflación del 25% que exige mayor circulación de efectivo.

La falta de billetes, o como mínimo el temor a un faltante, había generado que los bancos decidieran guardar todo lo posible para evitar inconvenientes. El problema se hizo especialmente complejo en aquellos bancos «pagadores», en particular aquellos que tienen muchas cuentas sueldo y los que les pagan a los jubilados.

El Banco Central ya les había anunciado a principios del mes pasado que podrían generarse algunos inconvenientes con la emisión de billetes, por lo que solicitó a las entidades que fueran cautelosas con la entrega del efectivo.

La situación generó una fuerte contracción del crédito para las pymes, especialmente en lo que es el descuento de cheques contra la entrega de efectivo. Esto se sintió particularmente con aquellas empresas que operan con mucho efectivo, es decir las que se mueven en el mercado informal. Los cheques que reciben no pueden acreditarlos en cuenta y deben descontarlos en bancos, a través de terceros. Esta operatoria estuvo virtualmente frenada en los últimos 30 días.

La gran preocupación pasaba por el agravamiento de esta situación de cara a fin de año. Los niveles de consumo por las fiestas crecen a sus picos del año, las empresas pagan sueldo y aguinaldo y estacionalmente «vuela» la cantidad de efectivo en las calles.

En las últimas dos semanas también se produjo un pico de las tasas de interés, tanto interbancarias como la Badlar (plazos fijos mayoristas) ante las necesidades puntuales de algunos bancos privados por conseguir más recursos frescos. La situación recién ahora se está normalizando, ante una fuerte inyección de pesos por parte de la banca pública, que compró Lebac a entidades privadas. También el Central había inyectado $ 1.200 millones la semana pasada, al no absorber la totalidad de los títulos que vencían en la última licitación.

Ante este panorama de tasas en alza y la proximidad de fin de año se apuró un acuerdo con Brasil para que finalmente puedan emitirse los billetes que hoy la Casa de Moneda local no está en condiciones de entregar. El BCRA ya había dispuesto que no se destruyeran los billetes deteriorados de $ 100 para que no se agrave el problema.

En el Congreso hay proyectos de ley incluso para que el Gobierno comience a emitir billetes de $ 200 y reducir así a la mitad los que hacen falta para hacer frente a la necesidad de efectivo. Esta alternativa, sin embargo, fue negada de plano por el Gobierno, ya que sería reconocer la elevada inflación (para el INDEC es casi un tercio de lo que sucede en la realidad).

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El Índice Big Mac y la Guerra de las Monedas

El Indice Big Mac es un índice elaborado por la prestigiosa revista británica The Economist a partir de una investigación no científica, que permite comparar el poder adquisitivo de distintos países donde se vende la hamburguesa Big Mac de McDonald´s.
De esta manera, este índice permite poder comparar los costos de vida en cada país y saber si las divisas de cada uno de ellos están sobrevaloradas o no con respecto al dólar estadounidense.
El índice Big Mac basa su sistema en la teoría de la paridad del poder adquisitivo (PPA), que sostiene el concepto de que el dólar debe comprar la misma cantidad de bienes o servicios en todos los países. El bien propuesto por el índice es un menú Big Mac.
En las últimas mediciones de este índice (octubre 2010), la prestigiosa revista llegó a la conclusión de que la moneda más devaluada respecto al dólar es el yuan chino (aproximadamente es un 40% más barato de lo que tendría que ser), mientras que el real brasilero se encuentra sobrevaluado en un 42% así como el Euro en un 29%, siempre siguiendo el método de medición de la revista.

El Indice Big Mac es un índice elaborado por la prestigiosa revista británica The Economist a partir de una investigación no científica, que permite comparar el poder adquisitivo de distintos países donde se vende la hamburguesa Big Mac de McDonald´s.

De esta manera, este índice permite poder comparar los costos de vida en cada país y saber si las divisas de cada uno de ellos están sobrevaloradas o no con respecto al dólar estadounidense.

El índice Big Mac basa su sistema en la teoría de la paridad del poder adquisitivo (PPA), que sostiene el concepto de que el dólar debe comprar la misma cantidad de bienes o servicios en todos los países. El bien propuesto por el índice es un menú Big Mac.

En las últimas mediciones de este índice (octubre 2010), la prestigiosa revista llegó a la conclusión de que la moneda más devaluada respecto al dólar es el yuan chino (aproximadamente es un 40% más barato de lo que tendría que ser), mientras que el real brasilero se encuentra sobrevaluado en un 42% así como el Euro en un 29%, siempre siguiendo el método de medición de la revista.

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Y en la Argentina? Las últimas mediciones que se han realizado utilizando estos métodos en nuestro país (julio 2010) arrojaron un peso argentino ligeramente devaluado respecto al dólar (sólo un 5%).

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Tiempos de cambio: los siete “termómetros financieros” que debe mirar el inversor

Los mercados financieros suelen anticiparse al impacto de algunos sucesos en la economía real. La muerte de Kirchner marca una nueva etapa. Habrá que seguir de cerca el rumbo de variables clave. Cómo se conforma ese “tablero de control” necesario para monitorear el ánimo de particulares y empresas.
Para el inversor que transita las calles del microcentro porteño en busca de alternativas para canalizar su dinero, un momento como el actual le genera una fuerte incertidumbre.

A muchos aún les resulta extraño comprender por qué el fallecimiento del ex presidente Néstor Kirchner dio lugar a una fuerte suba en los bonos y en las acciones de varias compañías.

Es de suponer que su muerte debería haber estado asociada a mayores temores en el plano político y económico y, por ende, ese mayor riesgo tendría que haberse traducido en una fuerte baja de los precios de varios papeles. Sin embargo, se dio el efecto opuesto.

¿Por qué el “frío” mercado reaccionó de esta manera?
Los analistas de la city porteña argumentan que muchos inversores lo asociaron al fin de un ciclo, caracterizado por una activa intervención oficial en la evolución de los negocios.

También está otro grupo de operadores que vinculan el impulso alcista con un simple movimiento especulativo de corto plazo, a partir de un hecho imprevisto que se encontraba “fuera de agenda”.

“El mercado especulativo conformado por inversores del exterior hizo una primera apuesta a un cambio de escenario. Pero también hay que destacar que las ventas provinieron -en su gran mayoría- de residentes”, destaca el economista Luis Palma Cané.

En su visión, no debe confundirse este movimiento inicial con una tendencia que se imponga a mediano plazo.

“Sin dudas se trata de un cambio de paradigma para el futuro de Argentina. La primera reacción de los inversores fue la de suponer que, a futuro, el país tomará cierta distancia del modelo venezolano”, sostiene Jackie Maubré, Jefe de Asset Management de Cohen.

“En el corto plazo habrá que seguir muy de cerca los cambios que puedan darse en el plano político. El ex Presidente concentraba mucho poder y se debe mirar, de ahora en más, cuáles son los funcionarios que pasarán a tener un mayor protagonismo “, añade.

La suba inicial de los bonos muestra “una expectativa de cambio en la política económica, con mayor acercamiento hacia los mercados”, afirma Roberto Drimer, analista de la consultora VaTnet Financial Research.

Desde Delphos Investment, consideran que “los inversores ven el contexto actual como un punto de inflexión, que permitirá mejorar la performance de los activos financieros argentinos”.

El tablero de control
Es sabido que los mercados financieros suelen anticiparse, en al menos un trimestre, al devenir de los acontecimientos en materia económica.

Por eso, hoy más que nunca, el saber qué indicadores mirar resulta clave para ir midiendo el “termómetro” inversor. Una suerte de tablero de control que pueda ayudar a monitorear el ánimo de particulares, empresas y bancos de inversión del exterior.
1. Dólar futuro: se utiliza para cubrirse del riesgo cambiario. Son contratos bajo los cuales las partes pactan hoy la compraventa de un determinado monto de divisas, a un precio preestablecido. Así, el comprador queda protegido ante una eventual alza que pudiera ocurrir en los meses subsiguientes. Para ello paga una prima.

¿Cómo está hoy? Existe un amesetamiento de la tasa, que se ubica entre 11% y 12%, según el plazo. A un año, el valor de la moneda estadounidense se pacta a $4,375.

Un mayor volumen negociado o un repunte respecto de su nivel actual sería una señal de la búsqueda de una mayor protección ante expectativas devaluatorias crecientes.

2. Acciones locales que cotizan en el exterior: las llamadas ADR (American Depositary Receipts) son valores bursátiles de empresas argentinas que operan en Estados Unidos. Otros similares operan en bolsas europeas, como las de Londres o Luxemburgo.

Las fluctuaciones de estas compañías implican una doble consideración: la performance individual de cada empresa pero también el riesgo económico local.

Un ejemplo al respecto es la abrupta suba que tuvo la cotización del grupo Clarín en Londres, de un 49%. El mercado así anticipó que las situaciones de confrontación política finalmente serán resueltas.

Por el contrario, una mala señal en el plano local puede derrumbar los ADR, con la consecuente caída en la plaza doméstica.

Claro está que un retroceso en las cotizaciones también puede responder a otros factores menos traumáticos, como por ejemplo las lógicas y hasta saludables tomas de ganancias, que suelen producirse luego de un ciclo ascendente de varias ruedas.

3. Evolución en los precios de algunos bonos (los más representativos de los nominados en pesos son el Par, el Discount o Bogar 18): las cotizaciones suben cuando existe confianza en la performance económica de un país, y bajan cuando hay problemas macroeconómicos.

Al igual que para las acciones, no se debe confundir una caída atribuida a estos factores con una corrección natural de las cotizaciones ante subas previas de cierta magnitud.

Los precios y las tasas se mueven en forma inversa: si hay menor confiabilidad se debe pagar un premio mayor para así tentar al inversor (por el contrario, mayor precio es sinónimo de una menor tasa).

Desde hace varias semanas los títulos experimentan una fuerte carrera alcista, producto de la renegociación de la deuda impaga. También por la búsqueda de otros mercados (emergentes), que ofrecen una mayor rentabilidad en comparación con la de los países desarrollados.

En la semana transcurrida se registraron subas de hasta el 12%, como fue el caso del Discount en pesos.

4. El tipo de cambio: actualmente su demanda es baja, dado que el público percibe una sólida posición del Banco Central para hacer frente a cualquier corrida especulativa contra el peso.

Utilizado ahora como “ancla” contra la inflación, se desliza a una velocidad notoriamente más lenta que la suba de precios. La expectativa es que para el año próximo el valor promedio sea de $4,10.

“El contexto actual tiene soportes de contención mucho más desarrollados y mejor potenciados que en otros momentos de la vida del país. El mercado no vislumbra que algo pueda, por el momento, alterar el normal manejo de la situación”, sostiene Carlos Risso, de zonaBancos.com.

“Aun con un escenario aparentemente más complicado, no creemos que el Gobierno nacional, por intermedio del Banco Central, deje de mantener el manejo pausado y estricto que viene llevando con su política de administración del dólar. Las reservas le sirven como paraguas protector “, agrega.

De acuerdo a Gustavo Quintana, operador de López León, “todo indica que lo ocurrido no afectará su cotización”.

5. La tasa de interés de los plazos fijos: tradicionalmente ha sido positiva para quien mide la rentabilidad en dólares. Es decir, algunos puntos más en relación al porcentaje de devaluación esperado de la moneda local.

Actualmente se ubica en torno del 10% anual, muy por debajo de la suba real de precios. Pero volvió a ser positiva en dólares, con lo cual recuperó su atractivo para el ahorrista.

6. La tasa de riesgo país: Es uno de los índices más observados. Mide la sobretasa que debe pagar un país para endeudarse (1% más por ceda 100 puntos del índice). Y toma como referencia el interés que ofrecen los bonos del Tesoro de los EE.UU., considerados libres de riesgo.

Al mismo tiempo, lleva implícito una evaluación sobre factores que puedan entorpecer el clima de negocios del país. Situaciones como la manipulación de estadísticas contribuyen a que dicho índice resulte más elevado.

Ante la expectativa de eventuales cambios en el plano político, recientemente experimentó un fuerte descenso, hasta el nivel cercano a los 520 puntos básicos, su registro más bajo desde 2008.

7. La cotización de los seguros “antidefault” (CDS): son contratos utilizados por los inversores que adquieren títulos de deuda soberana para protegerse del incumplimiento de un país.

El sentimiento inversor también se ha podido vislumbrar a través de los seguros de impago (CDS) de la deuda local, que se han relajado provocando un descenso del riesgo argentino.

Después de haber subido dramáticamente durante el conflicto del campo, recientemente el índice se ubicó cerca de los 622 puntos, el más bajo desde el inicio de la crisis financiera mundial y la quiebra de Lehman Brothers.

Cómo ven el escenario los analistas
Para los analistas de Idea Global, “con su accionar, los inversores dieron a entender que esperan una nueva etapa -que luego podrá materializarse o no, signada por una mayor ortodoxia- económica y financiera”.

“La calma es hoy la mejor consejera. Luego habrá tiempo para un análisis más profundo”, destaca Sabrina Corujo, economista de Portfolio Personal.

Al preguntársele sobre la reacción alcista del mercado, Corujo sostiene que “el salto en las cotizaciones benefició principalmente a todos aquellos activos que gozan de liquidez”.

Y destaca que los precios de los certificados negociables de empresas argentinas que cotizan en el exterior (ADR) “no sólo subieron, sino que en comparación a los negocios que venían mostrándose ruedas atrás más que se duplicaron en la jornada del miércoles”.

“En lo que respecta a los títulos públicos, los mismos no deberían sufrir grandes variaciones ya que el pago de dichas obligaciones no corre peligro”, advierten desde InvertirOnline.

Dentro del mercado de acciones se debería prestar especial atención a las empresas energéticas ya que “existen mayores posibilidades de un aumento tarifario”, agrega Rodrigo Conde de Invertir Online.

“En cuanto a la operatoria bursátil, una etapa de mayor moderación servirá para reducir la prima de riesgo de muchos activos locales”, señalan desde Delphos.

¿Qué recomiendan a inversores desde la city porteña? Mesura, no tomar el repunte registrado como señal de una tendencia a mediano plazo, y la gran mayoría consultada por iProfesional.com opta por poner sobre la mesa una vieja y conocida frase: “wait and see”.

Las opiniones provenientes del exterior
Es interesante consignar lo expuesto por varias entidades financieras internacionales, que avanzaron con especulaciones sobre el futuro político y económico de la Argentina.

Lo llamativo es que, en general, o hicieron con tono positivo, avizorando un futuro Gobierno con menor injerencia en el sector privado y con un manejo más descentralizado.

* JP Morgan: “La elevada prima de riesgo político existente tanto en bonos como en acciones probablemente se va a reducir por la perspectiva de que se incremente una transición hacia una administración que construya consenso”.
* Barclays Capital:”las decisiones económicas difícilmente en el corto plazo se vean afectadas, por lo que el horizonte inmediato está relativamente despejado. Más allá de la aprobación del Presupuesto 2011 no luce probable que haya muchos cambios importantes en el corto plazo”.
* Goldman Sachs: “La dirección de la política macro no cambiaría radicalmente, más allá de que este suceso introduce una significativa incertidumbre política. Lo que se esperaba que sucediera a partir de marzo de 2011, con el mercado anticipando las elecciones presidenciales, súbitamente se adelantó y empieza a definirse ahora”.
* BCP Securities: “En los últimos dos años, el actual Gobierno logró acercarse a la comunidad financiera con la reapertura del canje de deuda. Esta es una de las principales razones por la cual los mercados desarrollaron recientemente una mirada más favorable hacia el país. Sin embargo, había preocupaciones dado que el ex Presidente seguía siendo el único que decidía sobre todos los aspectos de las políticas nacionales”.
* BNP Paribas: “La lectura que hace el mercado es positiva, ya que habilita un camino para el cambio a políticas más amigables y un incremento en los planes de inversión de los años venideros, en función de que el grado de intervencionismo estatal podría disminuir”.

Los inversores piensan que llega una etapa de cambios, en la que se profundizará el acercamiento del Gobierno a los mercados de crédito.

Apuntan a que buscará construir consensos e irá resolviendo algunas cuestiones pendientes. Y eso se vio reflejado en las fuertes subas experimentadas por los bonos y en la caída del riesgo país.

Apuestan a eso. El tiempo dirá si están acertados o no en su apreciación.

Fuente: iprofesional.com

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