Prestamos con cheques

Bonos uruguayos apuntan a una rentabilidad del 10% en dólares

Los inversores locales e internacionales ven en algunos títulos uruguayos algo más que un refugio contra la inestabilidad de los mercados mundiales y la falta de rendimientos de los bonos de Estados Unidos.

La opción favorita, en lo que va del año, es la deuda en Unidades Indexadas (UI). En particular, las versiones con vencimiento en los años 2028 y 2037.

Estos papeles, alejados de la volatilidad que impera en el mundo de las finanzas, lograron consolidar una sólida apreciación, gracias a la fortaleza de la moneda uruguaya y a una inflación en alza, que elevó los rendimientos en dólares.

Las bases de su éxito
Quien elija estos bonos para que formen parte de su cartera, debe tener en cuenta dos factores clave: la evolución del tipo de cambio y del nivel general de precios.

En opinión de los analistas que siguen de cerca al mercado de Montevideo, la moneda “charrúa” continúa mostrando una fortaleza que es digna de destacar.

“Para nuestros clientes, el peso uruguayo es una divisa sólida en el contexto en el que estamos”, dijo la analista Mariana Diehl, de la sociedad de bolsa Puente.

En tal sentido, destacan que en el mediano plazo todo hace suponer que no se registrarán sobresaltos en su paridad frente al dólar pues, a fines de enero, la Reserva Federal de Estados Unidos aseguró que mantendrá sus tasas en los niveles actuales, al menos hasta el 2014.

Eso asegura la continuidad de las presiones bajistas sobre el tipo de cambio para los países emergentes incluyendo, obviamente, a Uruguay. En otras palabras, que las monedas de la regióntienen altas probabilidades de fortalecerse.

Cabe apuntar que desde hace ya varias semanas el peso uruguayo muestra claros signos de apreciación, ante lo cual, los bancos oficiales han intervenido fuertemente para tratar de evitar una mayor profundización de dicha tendencia.

El viernes cerró en 19,45 unidades por dólar, registrando un incremento del 25% en lo que va del año frente a la divisa estadounidense.

En cuanto a las previsiones inflacionarias, las mismas se ubican ligeramente por encima del 7% anual, según la encuesta mensual de expectativas que divulgó el Banco Central (BCU).

A lo largo del 2011, el IPC había acumulado un incremento de 8,6%, por encima del objetivo del Gobierno (de 4% a 6%).

En ese sentido, el ministro de Economía y Finanzas de Uruguay, Fernando Lorenzo, declaró recientemente que la inflación tenderá a converger, a lo largo de este año, en la meta oficial.

Respecto a los bonos, los expertos sostienen que aun asumiendo un escenario de tipo de cambio constante, con una inflación proyectada de 7,3% para los próximos 12 meses -de acuerdo a la mediana de expectativas relevada por el Banco Central-, y un rendimiento promedio de 3,16% -según los nuevos indicadores de la Bolsa de Valores-, la tasa en dólares superará el 10 por ciento.

“Una rentabilidad así no se encuentra en cualquier lado. Es una excelente oportunidad”, señaló la ejecutiva de Puente.

Cabe señalar que desde las propias autoridades existe una política deliberada para fomentar la inversión en títulos indexados que sustituya, en forma progresiva, la deuda en moneda extranjera y permita desdolarizar la economía.

Según el analista financiero Gustavo Aldasoro, de Rospide Sociedad de Bolsa, “además de vigilar la evolución del tipo de cambio, que es importante, el Gobierno está sustituyendo deuda de corto plazo por bonos de largo”.

Ello se ve reflejado, según el indicador elaborado por la Bolsa de Valores, en que el vencimiento promedio de los títulos indexados pasó de 6,45 a 7,27 años.

Otro factor que hace interesante a los bonos atados a la UI (Unidades Indexadas) es la concentración de la deuda en pocas series, destacándose precisamente aquellas convencimiento en 2028 y 2037.

De esta forma, los inversores internacionales pueden contar con una mayor liquidez, que les permite salir y entrar con más facilidad de los títulos, lo que representa un valor adicional.

Los títulos más buscados
Los bonos globales en Unidades Indexadas con mejor desempeño fueron los de la serie 2028, 2030 y 2037, según explicó Aldasoro a este medio.

“Estos papeles tuvieron una demanda importante y el Gobierno colocó nuevas emisiones en los mercados globales con el objetivo de prolongar el promedio de vencimiento de la deuda y reducir los riesgos de refinanciamiento”, detalló el especialista de Rospide Sociedad de Bolsa.

En tanto, Diehl apuntó que “hay un interés mayor por parte de argentinos, dado que son rendimientos atractivos. Como también son de largo plazo, los mismos ciudadanos uruguayos fomentan la mayor demanda”.

De hecho, la semana pasada, los bonos con vencimiento en 2028 aumentaron “punta a punta” 2,7 puntos porcentuales, al operarse el viernes al 108% de su valor nominal.

En el caso de los papeles con vencimiento en 2037, la suba fue de 2,8 puntos porcentuales (llegó al 97,8% del valor nominal). De esta manera, este título sigue en una franca recuperación, si se toma en cuenta que al final del año pasado se ubicaba en 87,5 por ciento.

Los analistas coinciden en que la apreciación de los títulos en UI no es un fenómeno pasajero, al menos en el supuesto de que las finanzas de los países europeos no deparen nuevas sorpresas.

Incluso, algunos expertos prevén un salto de nivel para estos papeles en el mediano plazo.

Cada vez más cerca de volver a primera
El panorama de inversión en Uruguay se ve bastante despejado. Esto se debe a que las agencias calificadoras Moody’s, Standard and Poor’s y Fitch le otorgaron la nota previa a la que marca el grado de “Inversión Segura”, debido a los bajos niveles de deuda en moneda extranjera, según explicó Ignacio Galán, de Invertir Online.com.

Otro de los motivos que hacen que el escenario luzca atractivo es que la mayor parte de los desembolsos “son a largo plazo, teniendo las inversiones especulativas de corto un papel menor, lo que hace que este país sea menos vulnerable a posibles sucesos económicos negativos a nivel mundial”, agregó el especialista de Invertir Online.com.

Para el analista financiero Andrés Escardó, “cuando las calificadoras de riesgo le den el “Grado Inversor”, algo que podría suceder antes de fin de año, ahí va a haber un margen aun mayor para que los bonos en UI sigan subiendo de precio”.

El experto explicó que lograr una mejora en la nota permitirá que grandes fondos -muchos de ellos de carácter previsional- que se encuentran limitados a operar sólo con los títulos más seguros, puedan empezar a incursionar en la deuda de ese país.

Según sostuvo, esos inversores se encuentran “a la espera” de poder adquirir papeles queotorgan grandes rendimientos y poseen un perfil de riesgo reducido.

En este contexto, el objetivo perseguido con insistencia por el Ministerio de Economía uruguayo estaría muy cerca de concretarse.

Es que salvo un recrudecimiento de la crisis financiera global que afecte al país, el próximo paso debería ser alcanzar el máximo nivel en su calificación. De esta manera, la nación vecinarecuperaría lo perdido en 2002.

La calificadora Moody’s citó “la sostenida mejora del perfil crediticio uruguayo”, sumada al “fuerte compromiso gubernamental con la disciplina fiscal, que ha dado lugar a déficits moderados y a una baja en los indicadores de deuda”, como los factores principales para avanzar en tal decisión.

Moody’s también hizo referencia a la gestión de los pasivos soberanos, que permitió una “manifiesta disminución de las vulnerabilidades”, al tiempo que se logró la mejora en la estructura de los pasivos.

Esa lectura tiene sustento en la última operación de deuda realizada en diciembre por el Gobierno, cuando se emitieron u$s2.000 millones del bono global 2028 en unidades indexadas (UI), que se canjeó por u$s750 millones en papeles a menor plazo (2018 en UI), mientras que el resto se usó para recomprar deuda en dólares y euros con vencimientos hasta 2022 por u$s1.000 millones.

Mediante dicha operación, “se logró reducir los riesgos de refinanciación al extender los vencimientos promedio, a la par de que el porcentaje de deuda denominada en moneda extranjera haya venido cayendo”, destacó la calificadora.

La operación de diciembre extendió el plazo medio de las obligaciones uruguayas a más de 12 años, y concretó el objetivo fijado para 2014 de lograr que el 45% de la deuda esté nominada en moneda local.

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